Esta semana terminó la Segunda Travesía de Invierno al macizo
Paine que se desarrollaba desde el 9 de septiembre en el Parque Nacional Torres
del Paine. Sus 16 integrantes llegaron durante la mañana del lunes al sector Pehoé,
donde fueron recibidos por el Superintendente de la unidad y representantes de
los medios de comunicación, que habían cruzado el lago del mismo nombre con
dicho propósito.
El arribo de los expedicionarios a la Sede Administrativa
del parque estaba estimado para las 13:30 horas, sin embargo sufrió un retraso
de cuatro horas pues las condiciones climáticas de fuertes vientos y lluvia
impidieron el viaje de regreso en la embarcación que cruza el lago Pehoé.
Hugo Mercado, guardaparque líder de la expedición, entregó
un balance de la travesía, indicando que contaron con muy buenas condiciones
desde que el recorrido se inició en Laguna Amarga, como también en los tramos
hacia Serón y Dickson. “Hasta llegar a Los Perros no tuvimos problema, el
sendero estaba prácticamente seco, con buenas temperaturas de alrededor de 15
grados. Sin embargo, cuando llegamos a Los Perros cambió el clima, tuvimos un
poco de nieve en la tarde y al día siguiente no pudimos salir por fuerte viento
blanco que nos impedía la visibilidad. Eso nos obligó a quedarnos un día en el
lugar, ocupando la jornada de margen que contemplaba el programa para este tipo
de situaciones. Al retomar la marcha al día siguiente, también enfrentamos
viento blanco en El Paso, pero pudimos pasar sin problemas. Finalmente, a
partir del Campamento Paso tuvimos lluvia y agua nieve, y a partir del Refugio
Grey, sólo barro”, explicó.
A su juicio, el grupo se adecuó bien a las condiciones de
marcha, logrando un trabajo en equipo que permitió cumplir la ruta
exitosamente, en una época que usualmente no se recorre. Al comparar esta
travesía con la realizada en agosto del año pasado, que también encabezó, el
guardaparque de CONAF señaló que “la vez anterior fue diferente, tuvimos
nieve desde la salida de Laguna Amarga hasta Grey. En esta oportunidad, nos
tocó entre Perros y Paso lo más complicado, lo cual es normal. Las quebradas
estaban sin ningún problema”.
Federico Hechenleitner, Superintendente del Parque Nacional
Torres del Paine, felicitó en el lugar a los participantes y expresó su
satisfacción por el cierre exitoso de esta segunda edición de la travesía de
montaña, en que el grupo recorrió 94 kilómetros. Añadió que “este año
quisimos explorar un mes distinto al del año pasado y las dificultades que
encontramos fueron diferentes. Si bien había menos nieve en los senderos, las
condiciones climáticas fueron adversas, pues enfrentaron más lluvia y viento.
Otra novedad fue que esta vez no pudieron realizar el recorrido de manera
ininterrumpida, debiendo esperar un día en Los Perros”.
Hechenleitner resaltó de manera especial la información que
entregan estas travesías a CONAF, “pues en estos dos años hemos enfrentado
situaciones completamente distintas. Eso es parte de lo que queremos
establecer, para saber en qué condiciones se puede realizar esta travesía de
manera segura a través del año”.
El circuito que rodea el macizo Paine, también conocido como
“O”, está abierto a partir de noviembre aunque la mayoría de los
caminantes se registran a partir de diciembre. No obstante, indica el
Superintendente, “tenemos indicios de que se quiere hacer este circuito
durante todo el año”.
Al igual que el año pasado, CONAF mantuvo un monitoreo
permanente de la travesía. “La seguridad es prioritaria en este tipo de
actividades, por lo que teníamos al menos un contacto diario para saber en qué
condiciones estaban, lo que era comunicado a la
comunidad a través de la prensa y las redes sociales”, finalizó
Hechenleitner.
Robinson Cáceres recordó que durante el verano los efectivos
de la Parme colaboraron en la búsqueda de Laureano Santos. “Teníamos la
esperanza de encontrarlo en algún sector, pero lamentablemente en todo el
circuito que recorrimos no detectamos rastro”, agregó.
Por su parte, el Sargento 2° (IM) Alejandro García, a cargo
de la patrulla de la Armada de Chile integrada por efectivos del Destacamento
Cochrane de Punta Arenas, expresó que “personalmente fue muy valiosa la
experiencia en montaña y como grupo, fue gratificante cumplir sin novedad la
misión que se nos impuso”. Al ser consultado acerca de lo más complejo del
recorrido, acotó que “sin duda fue la nieve en la parte alta de la
montaña. Ahí estuvo complicado por el viento blanco, el frío y la altura (1.200
m), pero como decimos los infantes de marina, trabajamos con ‘espíritu de
cuerpo’ y nos apoyamos siempre mutuamente, eso nunca flaqueó. En algunos pasos,
el fuerte viento era riesgoso para la vida, pero no fue preciso el uso de
cordadas”.
Uno de los integrantes del grupo de la Armada, el Cabo
Primero Ricardo Contreras, participó por segunda vez en esta travesía. Su
valiosa experiencia sirvió para adecuar el equipo en esta oportunidad:
“Gracias a que nos comentó su experiencia, pudimos realizar algunos
cambios en cuanto a alimentación y vestimenta”, puntualizó Alejandro
García.
Participantes
Los integrantes de la travesía tenían en promedio 35 años de
edad. Durante la marcha cargaron mochilas de más de 30 kilos. En el grupo
integrado por guardaparques de CONAF, varios repitieron la experiencia: los
guardaparques Hugo Mercado, José Berrueta y César Carmona, así como el guía de
montaña Alejandro Marilicán. En esta edición se sumó a esta patrulla el
guardaparque Miguel Velásquez.
La patrulla del Ejército, al mando del Subteniente Robinson
Cáceres, estuvo formada por: Sargento 2° Ricardo Peña, Sargento 2° Ricardo
Urtubia, Sargento 2° Óscar Ojeda y Cabo 1° Gonzalo Salazar.
El grupo de la Armada fue el más numeroso. Al mando del
Sargento 2° (IM) Alejandro García, estuvo integrado por: Cabo 1° (IM) Mauricio
Tapia, Cabo 1° (IM) Daniel Ortiz, Cabo 2° (IM) Fernando Jara, Cabo 1° (IM)
Ricardo Contreras y Soldado 1° (IM) Cristopher Trigo.