La sorpresa fue mayúscula cuando trabajadores voluntarios de EPAustral
-debidamente capacitados-, entregaron los formularios a los tripulantes,
quienes se los dieron a los pasajeros. “Me pasaron un papel, pero lo devolví”,
nos dijo con desdén un turista brasileño, poco después del arribo de la nave al
muelle Mardones de Punta Arenas. “La peor reacción fue la de los mexicanos, que
se indignaron cuando supieron que estaba todo cerrado”, nos confidenció un
funcionario portuario.
Sin embargo, pasada la rabia, la mayoría completó el documento. “Me
preguntaron antecedentes de mi padre, lo que me llamó la atención tratándose de
un extranjero”, indicó Marco Burgos, turista hondureño, mientras disfrutaba
junto a su esposa de la vista del cerro La Cruz.
En la mañana de ayer, la magnífica vista de este mirador fue un
extraordinario bálsamo, en medio de una ciudad totalmente cerrada en la mayoría
de sus atractivos turísticos. Burgos y su esposa, sin embargo, lograron
disfrutar de lo que sí estaba abierto:
el Museo Nao Victoria y el Fuerte Bulnes.
Entre los más decepcionados estaban los turistas argentinos: “Me
enteré recién anoche de esto, así que imagínate la sorpresa. Lo peor es que
perfectamente podríamos haber ido hoy a Ushuaia y mañana a Punta Arenas, pero
no, y el resultado es que te encuentras una ciudad cerrada”, nos dice Luis del
Negro, procedente de Tucumán. “Lo bueno es que, al menos el formulario era
bastante breve. En la Argentina, los censos son de más de cinco páginas”,
agregó Pedro Parra, también transandino.
“Una lástima llegar justo este día, hay que tener muy buena puntería
para arribar justo en un día de censo. No tenía idea que hubiera un lugar tan
hermoso, limpio y ordenado”, agrega Pedro Benítez. “Hermosa la ciudad, pero
triste porque no hemos podido hacer las compras que queríamos”.
Los europeos se lo tomaron con calma. “No tuve problema en contestar y
la ciudad, y todo lo que hemos visto, ha sido muy hermoso”, comentó Marco
Lüscher, procedente de Suiza. “Ellos vienen en un grupo cerrado y tenemos todo
un programa ya preparado”, agrega su guía Bettina Schultz. “Uno tiene que
adaptarse y aquí esto es algo oficial. Nosotros no tenemos problema en
colaborar”, nos dice la británica, Mariam Willey, en tanto que su coterránea
Diane Mills simplemente declaró: “Todo ha sido muy bello”.