Fue
la mañana del viernes que el general jefe de zona de Carabineros para
Magallanes, Marco Antonio Alvarado, el alcalde de Punta Arenas, Claudio
Radonich, y la concejala de la ciudad, Alicia Stipicic, llegaron a hacer
un último chequeo del punto de control Kon Aiken de la policía
uniformada, ubicado en el sector norte de la capital regional.
Como
lugar, tiene un peso simbólico: hace aproximadamente 20 años que no
tiene uso. Ello podría haber incidido en las cifras de abigeato o
tráfico de sustancias ilícitas. “Un puesto emblemático”, resumió el
general Alvarado. Luego agregó lo que espera pasa cuando vuelva a
operar: “Va a ser muy beneficioso, no solo para la función propia de la
institución, sino también para la ciudadanía. Aquí va a haber control
para el abigeato, drogas, acceso y vehicular. Estamos bastante
contentos”.
Por su parte, el alcalde Radonich precisó que si no se ha hecho la entrega oficial aún es porque
“hay detalles muy pequeños que hay que cumplir, algunas
certificaciones, puntos de red, pero ya es un lugar que está listo”. No
obstante ello, adelantó que “va a haber una marcha blanca (…) Está la
idea y la voluntad de todos que esté funcionando 24/7”.
Fueron
casi $100 millones los destinados a la edificación, que tiene baño, una
gran sala principal y una cocina. Próximamente, debiese llegar un
calabozo provisorio calefaccionado.
En
tanto, la concejala Stipicic dijo al cierre de la visita que “este
puesto es tan importante para la seguridad de la ciudad. Se prevendrá el
abigeato, el tráfico de drogas, instalar cámaras de seguridad. Está
bastante avanzado. Yo feliz, como concejala, de apoyar a la seguridad de
la ciudadanía”.
24/7
Un
debate recurrente respecto al funcionamiento del punto Kon Aiken es el
del recurso humano: ¿trabajan policías las 24 horas, los siete días a la
semana? Respondió el general:
“A
la ciudadanía le pido que tenga la tranquilidad de seguir confiando en
Carabineros de Chile. Somos una institución experta en seguridad.
Sabemos lo que tenemos que hacer y cuenten con la confianza. Podemos
entender que hay una inquietud propia, porque es un puesto de control
que lleva mucho sin utilizarse y nosotros somos los más interesados en
que vuelva a hacerlo lo antes posible, sin duda, pero queremos hacerlo
bien”.