Así lo informó
ayer el director nacional de Aeropuertos, Boris Olguín, quien visitó la obra
junto con el seremi de Obras Públicas, Ricardo Haro.
La máxima
autoridad de Aeropuertos destacó que hasta el momento se han ejecutado $ 2 mil
millones de los $ 10 mil millones comprometidos en la realización de la obra.
“Estoy muy
conforme con la visita, porque pudimos constatar en terreno que ya están las
faenas de hormigonado en pleno desarrollo, con 120 trabajadores. Esto me da la
tranquilidad de mantener el avance que está programado y con ello la estimación
concreta de la fecha de término que tiene el contrato. Esperamos a fines de año
alcanzar sobre el 50 por ciento del trabajo, lo que es muy positivo para
nosotros, sobre todo porque vamos a tener mejores condiciones climáticas en el
verano. Esta segunda pista tiene 1.400 metros lineales, es decir, el mismo
largo que tiene la pista de Puerto Williams. Ahora se van a iniciar los
trabajos de empalme con el resto de la pista, precisamente para habilitar el
otro tramo y con ello darle mayor flexibilidad al aeropuerto”, precisó Olguín.
El director
puntualizó que la pista no tendrá restricciones para recibir todo tipo de
aeronaves, “tenemos un espesor de pista cercano a los 40 centímetros, con los
sistemas de traspaso de carga adecuados”.
Consultado por la
fecha de finalización de la obra, el seremi de Obras Públicas, Ricardo Haro,
informó que debería concluir el primer semestre del próximo año. “Esperamos que
la empresa cumpla con los plazos establecidos, dada la importancia que tiene el
Aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo para la región y especialmente Punta Arenas.
Actualmente estamos trabajando en los cuatro aeropuertos de cada una de las
provincias de la Región de Magallanes. Entendemos que la conectividad aérea es
fundamental para una región que es extrema, pero que además es aislada, por lo
tanto, mantener los aeropuertos en buenas condiciones significa dar mayor
seguridad a la ciudadanía y a cada una de las operaciones de vuelo que se
realizan a diario”, dijo Haro.