Fue inevitable que, a pesar de sólo haber transcurrido algunos días de la tragedia, por sus mejillas se derramaran algunas lágrimas. Ni el brillo de la nieve matinal que acompañó el despertar de los vecinos, pudo contener la amargura de lo vivido hace escasas horas, cuando el fuego arrasó con la sede del histórico Club Deportivo Robert Fitz Roy.
“Duele mucho ver como quedó todo hecho cenizas. Para cualquiera pueden ser sólo unos trofeos, pero para nosotros significa el trabajo de mucha gente, en especial de los jugadores que se han sacrificado. Son muchos años de historia que se quemaron”, cuenta Silvia Silva, vecina del sector y seguidora apasionada del club, mientras recorre los escombros del lugar, que hasta hace pocos días atrás albergó las principales actividades deportivas y sociales del Barrio Sur.
Durante el fin de semana la directiva del club junto a vecinos y jugadores, tuvieron la difícil tarea de retirar lo que quedó luego del incendio el pasado 18 de julio, según autoridades, debido a una fogata realizada por personas que se resguardaban del frío.
Esta semana será clave para el futuro de la institución. Según comentó su presidente, Claudio Iturriaga, “ahora habrá que ver cómo será el proceso de reconstrucción. Los diputados Juan Morano y Gabriel Boric mostraron su intención de colaborar y de hacer las gestiones para poder levantarnos lo antes posible”, dijo el dirigente.