“Yo creo que abrir la temporada de cruceros en Punta Arenas este verano es muy imprudente”

Desde
hace más de un año se está combatiendo la pandemia del Coronavirus, y
la Región de Magallanes ha sido una de las más afectadas a nivel país,
con cuarentenas que incluso superaron los 120 días de absoluto
confinamiento.

El
primer encargado en Chile de implementar las políticas públicas para
enfrentar esta pandemia fue el exministro de Salud, Jaime Mañalich,
quien visitó la Región de Magallanes, durante la primera cuarentena en
el mes de abril del año pasado, observando en terreno la complejidad de
la situación hospitalaria y señalando incluso que era muy probable que
la entrada del Coronavirus a territorio nacional haya sido por la zona
más austral del país, denominado lo ocurrido como “el brote de los
cruceros”.

Tras
su salida del Ministerio de Salud en junio del año pasado -hace un
año-, Mañalich ha seguido muy de cerca lo ocurrido en Magallanes con la
pandemia.

Durante los últimos días fue entrevistado en el programa radial “Las Cosas por su nombre”, de Pingüino Multimedia.

– ¿Cómo ve la situación de la pandemia en la Región de Magallanes?

“Me parece que ha sido una historia epidemiológica.
Lo que ocurre con la Región de Magallanes es lo siguiente: todas las
alertas del inicio de la pandemia, se genera por lo que ocurre en China y
algunos países alrededor de China, sin embargo, las autoridades en
conocimientos de algunos países muy relevante para nosotros, porque
efectivamente en esa etapa bloqueamos por declaraciones juradas y
seguimiento epidemiológico a las personas que volvían directamente de
China y nosotros no tuvimos un brote generado por las personas que
volvían de China. Lo que ocurrió es que este virus se esparció
rápidamente por otras partes del mundo y en particularmente en Europa y
me refiero al norte de Italia y a toda la península ibérica y ustedes
para la temporada de 2019-2020 tenían programa la llegada de 162
cruceros, lo que significa una inyección de 100 mil personas en muy poco
tiempo, que salían de los cruceros para visitar los distintos puntos de
interés turístico de la ciudad y de la región. Dado que la tipología
del turista era básicamente, que embarcaba en algún puerto del Atlántico
y llegaba a Punta Arenas y estos turistas eran fundamentalmente adultos
mayores que eran de Europa occidental. Nosotros tuvimos un brote muy
violento, el más violento de Chile en Magallanes, producto de esta
inyección de cruceros, fue el ‘brote de crucero’”.

– ¿Y lo que ocurre hoy?

“Hoy día Magallanes es la región con menor incidencia en casos de Coronavirus por cien mil habitantes, un éxito muy importante”.

– ¿Qué medidas se deberían tomar para la región?

“Para
mí hay dos cosas fundamentales para Magallanes. Primero, que hay que
lograr con mucha urgencia el retorno a clases semipresenciales, porque
el daño que se ha hecho sobre todo a la población escolar es de tal
magnitud que hay que tratar de recuperar esa brecha. En segundo lugar,
la Patagonia argentina-chilena tiene frontera y bordes que son
totalmente distintos al país, en donde en el resto de Chile tenemos la
cordillera en donde los pasos a través de la frontera son más
controlables y en Magallanes es muy distinto, separado por un alambre y
Argentina está muy golpeada por el virus y ellos ya han reconocido esta
variante Delta, que es mucho más agresiva y en ese sentido me parece que
es fundamental en la región mantener una vigilancia, un control de
frontera, que significa no necesariamente que haya pasos, pero que en la
frontera se haga un test de antígeno y las personas que están
contagiadas se vayan a una residencia sanitaria o regresen a su lugar de
origen”.

– ¿No será más conveniente mantener totalmente cerradas las fronteras de todo el país con Argentina?

“Es
una pregunta que yo no me atrevo a responder superficialmente, porque
la dependencia de la Región de Magallanes respecto del suministro, al
comercio por Argentina, es extremadamente intenso, todos los camiones
deben transitar por la Patagonia Argentina. Yo no tengo una respuesta
exacta a lo que me plantea y me inclino por una frontera estrictamente
vigilada, más que una frontera cerrada”.


Ya se anunció la llegada de cruceros para esta temporada, ¿qué medidas
más estrictas se deberían tomar respecto a la llegada de turistas de
cruceros?

“Yo
creo que abrir la temporada de cruceros en Punta Arenas en este verano,
independiente de lo que significa en perspectiva económica, para el
comercio en fin, es muy imprudente. No hay una estrategia
mundial
coherente, fuerte, para que buques donde van 3 mil personas den
garantía que no van a inyectar un virus en forma importante o una nueva
cepa en una ciudad como puede ser el caso de Punta Arenas. En ese
contexto, la garantía que se hagan un PCR,

quiero recordarle que uno de los brotes más importantes que se dio al
principio fue por un crucero y que se tuvo que quedar anclado más de un
mes frente a un puerto japonés, o sea el aislamiento dentro de un barco,
no permite un aislamiento adecuado para que usted reciba el crucero en
el puerto, en el Muelle Prat y digan
vengan no más y vayan a todas partes, porque en mi opinión el riesgo para este verano es demasiado alto todavía”.

– ¿Qué medidas debería tomar el país en cuanto a la variante Delta?

“Yo
pienso que el pronóstico que como país enfrentamos y si no ingresa con
violencia la variante Delta, es un poco lo que nos ha enseñado
Magallanes, que si se alcanza una cobertura de vacunación muy
importante, 80% los casos empiezan a disminuir rápidamente, las
hospitalizaciones disminuyen, las unidades de cuidado intensivo se
comienzan a liberar, ósea, nosotros deberíamos aspirar legítimamente a
tener una primavera, partiendo en agosto con una situación bastante a la
mejora, pero se exige tener una vigilancia de fronteras y que quienes
ingresen sean los que vuelven y quienes vienen de turista hacerse un
test de antígeno. A mí me parece que en nuestra frontera que es tan
extensa es una política imprescindible para todo el territorio nacional.
Nosotros tenemos dos lugares que es muy difícil controlar la frontera,
que es la Región de Magallanes y en la zona norte.

– ¿Cuántas olas de Coronavirus han habido a nivel mundial y cuántas han habido en Chile?

“Yo
creo que nosotros hemos vivido tres olas, con diferencia en el
territorio nacional. La primera fue en el otoño-invierno pasado, la cual
fue bastante dura, ustedes (Magallanes) tuvieron una ola en septiembre y
ahora esta segunda ola para Chile y tercera para Magallanes, durante el
verano y la que nosotros estamos viviendo es la tercera ola. Son tres
olas de infección a la fecha y tenemos que prevenir una cuarta originada
por la variante Delta”.

– ¿Qué medidas se deberían mantener para no caer en una cuarta ola?

“Hoy
día sabemos que uno se contagia producto de que respira el aire de otra
persona que exhalado, es muy difícil contagiarse por darle la mano o
por tocar el cuaderno de alguien o tocar el celular de alguien, es muy
difícil contagiarse por eso. Nos contagiamos porque respiramos sobre
otra persona y eso produce un aerosol y la otra persona respira.
Entonces, las medidas fundamentales y hay que irse olvidando de otras,
eso que uno se echaba alcohol gel en los zapatos ya no. Las medidas que
hay que mantener es utilizar mascarilla cada vez que uno va a un lugar
donde va haber gente, si uno va a pasear a la costanera de Punta Arenas,
no se necesita andar con mascarilla, o si se acerca alguien a
conversar, mascarilla inmediatamente o si estoy en un lugar cerrado
mascarilla. Los eventos super propagadores se producen cuando hay mucha
gente encerradas, sin ventilación en un lugar donde hay alguien que está
contagiando, la gente está cantando, bailando, guitarreando, no hay
mascarilla, comparten a la vez con 30 o 40 personas diferentes y eso se
considera como un evento de súper contagio, es como lo que ocurrió en
Indonesia, que estaban marchando súper bien y que producto de que
abrieron unos club nocturno, se produjo un brote de contagio muy
violento que ha sido muy difícil controlar”.


Los turistas de cruceros al embarcarse deben cumplir con una serie de
requisitos y abordo no están en una burbuja turística. ¿Serian visitas
seguras? ¿Podríamos hablar de turismo seguro?

“Mientras
el Covid no esté retirada en el mundo, cada lugar es vulnerable, pueden
tener buenos números en Magallanes, pero un crucero que llega a la
región después de cinco paradas, cual es la viabilidad real de poder
garantizar que las 2 mil personas que van a bajar por unas horas desde
un crucero y que van a inundar todos los lugares cerrados de Punta
arenas y uno dice que garantía podemos tener que las personas no se han
contagiado en los otros lugares, entonces, en ese contexto estamos muy
lejos de un turismo seguro y yo estoy seguro que la forma de turismo de
transatlántico, vale decir, buques en donde hay una masividad de gente,
es algo que se va a reducir en el futuro en donde los barcos van
achicar sus aforos e igual que lo que va a ocurrir con las líneas aéreas
y los aviones van hacer mas chicos, porque este virus esta para
quedarse por mucho tiempo y hay que aprender para el próximo virus que
aparezca que quizás ya se está incubando en algún otro lugar del
planeta”.

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