El proyecto “500 cipreses para Magallanes” es una que está explícito en su nombre, la idea principal es plantar 500 cipreses en la orilla del estrecho conformando la palabra “Magallanes”, de esta forma generar un monumento acorde al paisajismo, autosustentable en el tiempo y que trascienda a las próximas generaciones.
Para Elsio Cárcamo “esto es muy simple y a la vez que complejo. Lo simple es la generación de la idea y encantar a las autoridades en donde he tenido muy buena llegada con la municipalidad de San Gregorio, Conaf y diversas entidades; sin embargo, lo complejo es ponernos las manos a las obras y aprovechar experiencias existentes”.
Cárcamo ha mantenido diversas reuniones con autoridades, planteando su idea incluso a académicos de universidades extranjeras, en donde le ha llamado la atención lo simple y el alto impacto de lo planteado.
El proyecto busca emular experiencias realizadas en Estados Unidos, en donde diferentes familias auspician y entregan un ciprés el cual pasa a ser “un legado público familiar”, asumiendo el costo del árbol que en este momento alcanza los $2.800 pesos.
Es de esta manera que la iniciativa busca generar una instancia de 500 colaboradores que puedan financiar la adquisición, al igual que establecer mecanismos para los primeros 4 años de los árboles, el cual es considerado clave para su crecimiento.
Elsio Cárcamo afirmó que “el uso de cipreses no es antojadizo, es un árbol que adorna las principales calles de Punta Arenas y que tiene una particularidad, dado que pasado los primeros años de cuidado es altamente resistente al frío, viento, lluvia e incluso falta de agua, contando con registros de árboles de este tipo que tienen una data incluso de 2000 años sin ningún tipo de cuidado especial”.
En distintas regiones de Europa y norteamérica se han desarrollado proyectos similares, en estas experiencias llama la atención el aprovechamiento del terreno y el alto impacto generando un elemento de paisajismo natural que incluso puede ser apreciado desde el aire, en donde el ciprés además es valorado como barrera natural ante incendios forestales y generador de flora secundaria, efectos altamente valorados por especialistas en el área.
“Debemos pensar en un legado para las próximas generaciones que vivirán y disfrutarán del Estrecho, imagínese usted con sus nietos visitando el árbol donado por su familia y que junto a un acta usted pueda lucir con orgullo que marcó los 500 años de celebración, eso es lo que viven otras comunidades que se han organizado en Estados Unidos e Italia, en Magallanes tenemos una oportunidad”.
Para el escritor e investigador magallánico lo “importante es que la sociedad también presente proyectos que complemente, ayuden y colaboren con el accionar de las comisiones existentes”, en donde “muchas ideas pueden estar dando vueltas pero lo importante es que se divulguen”.