Una jornada de sociabilización sobre el ingreso del modo de vida asociado a las labores del campo en Torres del Paine al Registro de Patrimonio Cultural de Chile, se efectuó en Villa Cerro Castillo. Participaron cultoras, cultores, vecinas y vecinos de la comuna junto a autoridades locales, entre ellas, la subdirectora nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial, Cristina Gálvez.
Los asistentes dialogaron sobre la inclusión de esta práctica en el Registro de Patrimonio Cultural Inmaterial, sus alcances e implicancias y respecto de la ceremonia de reconocimiento, que se realizará el 22 de noviembre en el Palacio de La Moneda.
“Lo que vinimos hacer fue este diálogo con los cultores para conocer las principales implicancias que tiene para ellos este reconocimiento, por qué les interesa ser patrimonio inmaterial y definir con ellos, futuros protocolos de relacionamiento”, comentó Gálvez.
La motivación para realizar la solicitud al Registro; cómo aportar para que este patrimonio se mantenga, y el trabajo para gestionar el patrimonio, en ámbitos como la difusión. En su elaboración participaron veinte exponentes de ocupaciones propias del campo como adiestradores de perros ovejeros, amansadores de caballos, talabarteros y esquiladores de ovejas, entre otros.
“Estamos muy contentos de estar en esta instancia con las personas del Servicio del Patrimonio Cultural, que nos acompañaron y las autoridades que nos apoyan. El porqué de esto, es para mantener nuestras costumbres, nuestras tradiciones, pero por sobre todo, nuestros oficios tradicionales. Hoy ya está en el Registro el modo de vida o las labores asociadas a las estancias o las labores del campo de la comuna de Torres del Paine”, dijo el cultor Roberto Cárdenas, quien con el apoyo de la antropóloga Macarena Fernández y los administradores de turismo cultural Juan Luis Oyarzún y Anabella González, presentó los antecedentes ante el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural.