La mañana del viernes 18 de diciembre pasado, frente a las aguas cargadas de historia del Estrecho
de Magallanes, la imagen heroica del piloto primero Luis Pardo
Villalón, volvió a hacerse presente, luego de más de un siglo de
ausencia, en la costa de Punta Arenas.
En
un sencillo acto, encabezado por el alcalde Claudio Radonich, fue
descubierta la estatua con la cual, la capital magallánica busca
preservar, tras una espera de más de un siglo, el recuerdo de una de las
hazañas de rescate más impresionantes de la historia naval
contemporánea y que tuvo como protagonista a un marino chileno que
acometió esa empresa con enorme fuerza, liderazgo y empatía, como dijo a
este medio, su bisnieta, Patricia Nannucci, valores que hoy resultan
acaso más importantes, en medio de los difíciles tiempos que vive la
humanidad.
Y
es que al conversar vía telefónica con la descendiente del destacado
marino nacional, resulta ineludible no abordar la importancia de su
legado de valentía, fe y esperanza en momentos de gran incertidumbre,
mientras hoy la preocupación crece por doquier a raíz de una pandemia
que sigue avanzando por el mundo, ahora revitalizada por una segunda
ola.
Por ello, la primera pregunta es inevitable:
– ¿Cómo está usted?
“Aquí estamos todos encerrados, por decir lo menos, salimos lo justo y necesario, ¿y usted?”.
– Igual, aunque de todos modos hay que seguir adelante.
“Ha sido terrible todo”.
– ¿Cómo ha vivido usted la pandemia?
“Angustia,
incertidumbre, ‘depre’, todo un poco. Son sentimientos encontrados. Y
ahora que dicen que Inglaterra está todo aislado y, más encima salió
otro en África que es más fuerte, no, atroz. He tratado de ver menos
noticias, porque es terrible, a uno más le afecta”.
– ¿No pudo estar en la entrega del nuevo monumento a su bisabuelo?
“No
pude ir, por la pandemia, aunque me habían invitado. Pero fueron de la
Logia de la Masonería, fueron los hermanos de la Hermandad, que son las
personas a las que le había comentado que pudieran ir. Pero yo no pude
ir”.
-¿Ha visto el monumento?
“Lo
vi por fotos y videos, pero quedó maravilloso, sí, lo encontré
espectacular. Realmente, el viejo después de 104 años, tuvo su
reconocimiento”.
– ¿Tardó mucho Punta Arenas en darle el lugar que se merecía?
“Sí,
por supuesto que sí, pero maravilloso, realmente lindo. ¡Mide 2
metros!, así que espero estar en mayo, para la inauguración, pues ahora
fue la entrega de la obra”.
– O sea podríamos contar con usted en mayo…
“Es lo que yo quiero, siempre y cuando no estemos entonces con este problema de la pandemia, pues por eso que no pude ir”.
– Bueno, seamos positivos…
“Sí, por supuesto”.
–
En estos tiempos en que estamos todos a oscuras, no se puede dejar de
hacer un cierto paralelismo, pues él también zarpó a oscuras a cumplir
con su misión.
“Sí,
por supuesto. Yo creo que vamos a ser los sobrevivientes, lo digo un
poco para reírnos como para que no sea todo tan trágico. Lo bueno, es
que llega la vacuna Pfizer y la otra es la Moderna, que están llegando.
Se ha empezado. Tengo un vecino, un chico joven, por lo menos hay
personas que se están incentivando a ellos mismos. Lo encuentro algo
bueno”.
– Pero hay gente que no quiere…
“Sí,
pero de hecho Mario Kreutzberger y el Tío Valentín van a ser los
primeros en vacunarse para darle tranquilidad a la población”.
– ¿Qué podríamos rescatar de lo que fue la gesta del Piloto Pardo en los tiempos actuales?
“Su
fuerza, su liderazgo, su empatía, su compromiso, porque él tenía dos
compromisos. Uno, porque él adoraba a su país y el otro, el compromiso
de ser marino mercante. Él conocía muy bien todo el terreno, todo.
También por el hecho de haber sido masón, eso fue importante porque
ellos estudian mucho, era una persona que le gustaba mucho la geografía.
De niño, era la mejor nota que tenía y era un siete. Lo otro que puedo
rescatar, bueno, su proyecto desde chiquitito, pues él quería viajar y
conocer el mundo y él siempre se proyectó y no quería estar detrás de un
escritorio y por eso él eligió ser marino mercante”.
– Era un hombre de acción…
“Justamente.
Y creo que eso también, te da la razón cuando muchas veces los niños te
dicen ‘quiero ser doctor, médico’, qué sé yo, de repente lo son, otras
veces no, pero algunos pueden realizar ese sueño y llevarlo a cabo, eso
es lo importante”.
– Bueno, eso es alentador ahora cuando hay tantos niños encerrados.
“De
hecho, he conversado con las directoras de los dos colegios del Piloto
Pardo, tanto en Santiago como en Valparaíso, y la verdad es que para
ellos ha sido bien complicada esta situación, porque la parte sicológica
no sólo para alumnos y profesores, sino también para el conjunto de la
población, va a afectar mucho”.
– Vienen cambios profundos, parece.
“Bueno,
tú ves que las empresas ya no quieren arrendar más oficinas, sino que
las personas trabajen desde su casa. Por ahora está bien, pero a mediano
plazo, cuando ya deberíamos salir de todo esto, se debería volver a la
normalidad, pero todas las empresas quieren ahorrarse el tema de los
locales y las oficinas y eso va a traer problemas sicológicos para las
personas, porque en cierta manera, si lo piensas, el hecho de salir de
tu casa, ya tienes otro aire, otra historia. Pero estar las 24 horas
ahí, no se puede estar en la casa y trabajando, te vuelves loca y te
vienen angustia, depresión y te viene de todo y uno dice, ‘qué hago,
tengo que darme ánimos’. Sé que esto es provisorio. Una amiga que es
siquiatra, me decía que uno tiene que enviarle mensajes al cerebro para
engañarlo, esto va a pasar, va a andar bien y todo. Te juro que me reí
harto, pero son terapias que pueden servir”.
– ¿Algo que quiera decirle a la población de Magallanes?
“Que realmente estoy feliz, le agradezco al exintendente, porque ellos dejaron esa plata para esta obra, también al
escultor que hizo la escultura de mi bisabuelo, el lugar lo encuentro
maravilloso, bueno el alcalde, las personas encargadas de la obra de la
municipalidad, estoy súper agradecida. Espero estar en mayo, cuando haya
pasado este tema sanitario que fue lo que me impidió ir. Espero ir con
los niños de los dos colegios, con las dos directoras y yo creo que va a
ser impactante para los niños, tomarse fotos, con esa estatua, bueno,
maravilloso, así que súper agradecida y emocionada con esta obra”.
– Finalmente, ¿siente que el conjunto de la población de Magallanes ha ido comprendiendo la importancia de la gesta del Piloto Pardo?
“Creo
que ahora sí, porque antes lo único que había era una calle que no era
tan simbólica, pero verlo ahora con esa estatua, también lo de la Yelcho
te fijas, ahí va tomando más fuerza pienso yo. Sí, pienso que sí”.
OBRA
La estatua, con todos los detalles de la base, mide dos metros de altura y pesa 900 kilos.
Está
ubicada en el sector céntrico de la Avenida Costanera del Estrecho. El
material utilizado fue acero y bronce, siendo un trabajo llevado a cabo
por el escultor chileno, Luis Arturo Hevia Salazar.
El
proyecto representó una inversión de casi 600 millones de pesos, que
fueron entregados por el Fondo Nacional de Desarrollo Regional, y que
fue ejecutado por la Dirección de Obras Municipales.
En Magallanes no había un monumento en honor al piloto chileno, pero ahora, aquella deuda está saldada, ya que finalmente
se reveló el trabajo hecho para el Monumento a Luis Pardo Villalón, el
cual está acompañado de la proa de la escampavía Yelcho, embarcación
usada para efectuar el rescate.
“Hemos
recepcionado las obras finalizadas de este monumento, esperemos que lo
cuiden, que lo respeten y sobre todo que se valore como una acción
concreta sobre la condición antártica que tiene Punta Arenas”, dijo el
alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich.
Con todo, la obra aún no ha sido inaugurada oficialmente.
Patricia
Nannucci, en tanto, sueña con el momento en que pueda viajar a Punta
Arenas para presenciar ese momento solemne, esperado por su familia
durante tanto tiempo.
La
conversación concluye y entonces las noticias anuncian que la temida
cepa inglesa ya llegó a Chile y nos aferramos entonces a la figura de
este marino que hace más de un siglo, se lanzó en su pequeña nave a
rescatar a un grupo de ingleses al borde de la muerte en el fin del
mundo.