Con
el objetivo de proteger el medio ambiente de la Bahía Yendegaia, lugar
donde el Cuerpo Militar del Trabajo está ejecutando las obras de la ruta
que unirá al Estrecho de Magallanes con el Canal Beagle por territorio
nacional, se han implementado una serie de medidas, tales como la
formulación e implementación de planes de manejo de obras civiles
“forestales”, aprobados por la Corporación Nacional Forestal (CONAF).
La
Bahía Yendegaia, ubicada en el extremo sur de Isla Grande de Tierra del
Fuego, contiene un bosque maduro, lleno de hectáreas de paisaje que han
evolucionado sin intervención humana y libre de fenómenos extremos,
como huracanes o incendios, condiciones que permiten establecer
dinámicas de fauna y flora específicas, disfrutar de árboles viejos y de
tamaño excepcional.
En
el 2018 se tramitó una consulta de pertinencia que resultó en la
Resolución Exenta del Servicio de Evaluación Ambiental de Magallanes del
25 de enero 2019, que consideró los pronunciamientos de los Órganos de
la Administración del Estado y que acogió la propuesta de cambio del
trazado del camino, en el tramo comprendido entre el kilómetro 127 y
129, evitando así el corte de cuantiosas lengas, ñirres y coihues,
especies nativas que tienen entre 200 a 350 años de antigüedad.
“Se
determinó la modificación del trazado inicial para no cortar árboles
maduros y así proteger la flora y fauna que habita en el interior,
tratando de resguardar el medio ambiente, buscando la menor intervención
posible. Este cambio del trazado afecta en el tiempo de tramitación
ante los organismos públicos competentes, en la formación de mesas de
trabajo para formulación de nuevas alternativas de trazado y en el
cambio de partidas de obras, entre otros”, afirmó el jefe de la
Subjefatura de Punta Arenas, TCL Joaquín Inostroza Avaria.
Con la
desviación en el camino desde la plataforma cubierta de bosque hacia el
borde costero aparecieron algunas dificultades técnicas. En este
sentido, el laboratorista vial Julio Cubillos explicó: “Creamos un
sistema compuesto de geotextiles con material pétreo de diferentes
tamaños, traslapados entre sí, conformando la plataforma del camino
desde el pedraplén, hasta soportar la carga del terraplén, dando
sustentación al camino sobre terreno saturado”.
Otro
de los inconvenientes a tratar era el de la fauna autóctona. El
encargado de medio ambiente de Caleta 2 de mayo, Eduardo Mensing
Bórquez, explicó que “los planes de manejos
forestales se cuantifican por rodales, que constituye un grupo continuo
de árboles de composición específica, distribución de edad y
condiciones suficientemente homogéneas como para conformar una unidad
uniforme y sobresaliente. En esos casos tratamos de interferir lo menos
posible para minimizar los impactos medio ambientales. Además, antes de
realizar trabajos de tronaduras se sigue con dos protocolos: uno de
monitoreo de fauna y el otro denominado “perturbación controlada”, que
consiste en colocar sonidos de aves rapaces mediante un parlante de 50
watts como mínimo, para ahuyentar a las aves del sector, en especial al
pájaro carpintero”.