La
XXII versión de la Feria del Libro Dinko Pavlov, tuvo como crítica
general en las redes sociales y por parte de los locatarios, la poca
afluencia de público durante los ocho días de evento, debido al difícil
acceso al Centro Cultural de Punta Arenas.
Pese
a que aún la municipalidad no ha realizado un balance general, los
exponentes afirman que las ventas estuvieron mejores que las del año
pasado, esto, porque quienes lograron llegar “era gente que gusta de la
literatura, por ende, venían exclusivamente a comprar libros
específicos”, comentó Elsio Cárcamo, quien agregó que “pese a que es un
lugar muy bonito, muy amplio, muy cómodo, calefaccionado, con buena
iluminación, es que no hay cómo llegar acá, no hay un sistema de
colectivos que a diario vengan, tanto de ida como de vuelta, y los que
llegan tienen que bajarse en la verdad de enfrente y es una verdadera
odisea llegar”.
Para
Luisa Quezada de Pingüilibros, “la feria estuvo bastante lenta, ha
venido poca gente, pero creo que son cosas que van a solucionar con el
tiempo, tuvimos una reunión con el Municipio, donde planteamos nuestros
problemas y la autoridad se comprometió a solucionarlos para el próximo
año”.
Librería
Qué Leo, también estuvo presente en la feria, para Cristian Bórquez,
“ha estado medio lento, no ha habido tanta gente como en otros años, más
o menos bajo”.
Un
puesto que se va conforme es el de la UMAG, quienes presentaron una
propuesta bastante innovadora para los más pequeños.
La Unidad de
Desarrollo Virtual y la Editorial de la casa de estudios, tuvieron buena recepción con material virtual para niños.
El
alcalde, Claudio Radonich, dijo que “he recibido correos felicitándonos
por la feria. Este es un lugar que es estelar, que claramente no tiene
una ubicación que uno quisiera, pero tenemos que ocuparlo”.
@PaulaAlarcón