Como
una manera de estar presentes y contribuir a las celebraciones por el
aniversario de los 500 años desde la llegada de Hernando de Magallanes
al Estrecho -que lleva su nombre-, la Orquesta Sinfónica Juvenil
regional, perteneciente a la Fundación de Orquestas Juveniles e
Infantiles de Chile (FOJI), realizará la presentación virtual de la obra
“Can Can” de la Obertura Orfeo de los Infiernos, de Offenbach.
La
presentación se llevará a cabo luego de un arduo trabajo realizado por
42 jóvenes de Punta Arenas y Puerto Natales, de entre 9 y 18 años de
edad, quienes durante todo este año han realizado ensayos de manera
virtual, superando el difícil escenario que ha establecido la pandemia.
“Ellos
grabaron desde sus casas y esto se envió a una revisión de parte del
equipo musical, y con un trabajo audiovisual se juntó a la orquesta y el
resultado va a ser estrenado hoy a las 5 de la tarde, por las redes
sociales de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile,
tanto por Instagram, Facebook y Youtube”, afirmó el director de la Orquesta de Magallanes, Alexander Sepúlveda.
Agregó
que, durante el año, los 42 integrantes tuvieron clases virtuales con
instructores de violines primeros, violines segundos, violas, cellos,
contrabajos, maderas, bronces y percusión, que están coordinados por un
equipo regional, liderado por la docente musical, Claudia Uribe.
“Fue
un gran desafío, porque a través de las plataformas virtuales, el
sonido se desfasa, la corrección de parte de los profesores es distinta.
Además, uno entra en la casa del niño, y muchas veces los niños tenían
ensayo de instrumentos de percusión durante las mañanas y eso requiere
de la comprensión y apoyo de las familias”, explicó la coordinadora.
Pese a las dificultades, los jóvenes se manifestaron felices de poder ser parte de este proyecto.
Los protagonistas
Así
lo indicó Cassandra Sánchez Nahuelquín, de 15 años de edad, alumna del
Colegio Alemán, quien ingresó a la Orquesta en 2018, tocando violín, y
este año comenzó a tocar fagot. “Me gustan mucho las orquestas y el
trabajo en equipo que existe para lograr que suene algo bonito y que a
la gente le guste”, indicó la joven, quien inició su vida musical a los 5
años de edad.
Por
su parte, Matías Navarro Aránguiz, de 17 años de edad, estudiante del
Colegio Luterano y percusionista de la Orquesta Juvenil, dijo que “fue
una sensación muy reconfortante. Yo no sabía a lo que me estaba
metiendo, pero ha sido una experiencia inolvidable, porque yo antes
pensaba que tenía que ir a aprender. Y al final no era así, sino que uno
va a hacer lo que ya sabe hacer: a tocar, a pasarlo bien con los demás y
también conocer nuevos lugares”, indicó Matías, señalando que durante
estos años ha tenido la oportunidad de viajar a Puerto Montt y a Puerto
Natales a mostrar su talento junto a sus compañeros.
Eso es lo que más extraña de los ensayos presenciales, pero señaló que de a poco se ha ido acostumbrando a estar en casa.