Piola,
narra las anécdotas de un trío de adolescentes en Quilicura. Martín (el
debutante Max Salgado) es un letrista de hip hop innato, que acompaña
sus rimas con sonidos recortados de melodías antiguas.
A
pasos de grabar su primer disco, lo expulsan del colegio. Entonces
comenzará a deambular por las calles de la comuna acompañado por Charly
(René Miranda, “Volantín cortao”), otro más al que echan de todas partes
y que elude responsabilidades adultas como la de hacerse cargo de su
propio hijo. La tercera historia la protagoniza Sol (Ignacia Uribe), una
joven adicta a los tatuajes que ha forjado con Canela, su perra, un
lazo más cercano que con su propia madre.
“Quilicura
es el escenario en que crecí, y del cual quería hablar. Jóvenes
talentosos, tremendamente creativos pero con pocas oportunidades.
Obligados a laburar en trabajos que no les gustan ni los representan, se
dedican a realizar sus expresiones artísticas durante las noches;
escriben canciones, hacen ritmos y graffiti. Es también la forma en que
realizamos la película, trabajando en ella después de nuestros trabajos.
Filmando durante los días libres. La clase trabajadora tiene pocas
chances de dedicarse al arte. Para las familias de esfuerzo es una
pérdida de tiempo. Para todos nosotros, el sentido de todo esto”,
comentó el director de la cinta.
Los seis premios adjudicados son:
Premio Mondragón para sonido y música; Premio OA Sonido para edición de
sonido; Premio Yagán Films para edición y limpieza de diálogos; Premio
1936 para secuencia de créditos y diseño; Premio Habanero para
distribución y promoción, y Premio Cinemaven para consultoría
estratégica de ventas y festivales.
Según
destacó el director ejecutivo de Cinemaven, en la cinta: “hay una
narración real, natural y honesta que ilustra claramente el paso de la
transición de la adolescencia a la edad adulta por la que toda persona
debe pasar. Conozco a estos personajes; fui uno de estos personajes una
vez”.