El día de ayer se celebró el penúltimo día de la Pasión de Cristo, fecha en que se realiza la vigilia Pascual a la espera de la resurrección del Señor.
”Hoy (ayer) es Sábado Santo y la iglesia se da el tiempo para hacer silencio y entrar en un estado de oración. Es el único día del año en que no se celebra ningún sacramento ni la Eucaristía, sino que es un día para detenernos, meditar y contemplar el misterio de la muerte y esperando en la resurrección del Señor”, indicó el obispo Óscar Blanco.
Con este motivo, se realizó un retiro en la mañana, la cual va “para ponernos en estado de oración, de vigilia y de mucha esperanza para lo que vamos a celebrar más tarde, que es la resurrección del Señor”.
Volviendo a la vigilia, esta es una de las celebraciones más importantes para los cristianos, porque en este día se da la noticia de la resurrección del Señor.
“Vamos a confesar que la vida pudo más que la muerte, que el amor pudo más que el odio. Y esa es una verdad, una realidad que nosotros la anunciamos y la vivimos justamente el sábado a la noche, que es que Jesús resucitó, que venció la muerte, que no se quedó en el sepulcro, está vivo y vive entre nosotros”, afirmó Blanco.
Respecto a la homilía, el obispo reveló que el enfoque de la noche es la resurrección como tal. “Creo que el mensaje está en la misma celebración. El mensaje es que Cristo resucita y resucita por ti, por mí y por todos nosotros. Eso es motivo de alegría y de esperanza”, cerró.