El lambe lambe, es una tradición brasileña, que consiste en representar teatro en miniatura, dentro de una caja.
Cada función dura aproximadamente tres minutos, y es para un solo espectador.
La persona se asoma por un orificio que es la ventana a todo lo que se encuentra dentro de la caja, que es confeccionada por cada autor.
Para iniciar la presentación, el espectador debe sentarse frente a la caja y ponerse unos audífonos, en los que suena la presentación que acompaña las acciones representadas.
Las raíces del formato de teatro Lambe Lambe son brasileñas, pero ha sido en Valparaíso donde esta manera peculiar de presentar obras en miniatura se ha consolidado en Latinoamérica.
En el puerto se desarrolla el “FestiLambe”, y en Chile es el único que convoca y reúne espectáculos nacionales e internacionales.
El concepto del Lambe Lambe propone que los asistentes escapen de la rutina. Las cajas puestas en lugares estratégicos de la ciudad invitan a las personas que van en camino al trabajo, a la escuela o que van cruzando las plazas y las calles, para que se detengan y aprecien un espectáculo único, realizado especialmente para cada espectador.
Esta disciplina, permite llegar a todos los espacios, de allí que el municipio de Río Verde trajo esta apuesta artística y cultural hasta dicha comuna junto a la Fundación OANI.
El objetivo de la iniciativa ha sido fomentar el consumo cultural de los habitantes de esta localidad.
De esta forma, realizaron presentaciones de las obras “Afuera”, “Swing” y “Sabiduría” llegando hasta Isla Riesco, Sector Continente y Villa Ponsomby.
Esta propuesta posibilitó que las personas que se encontraban en apartados lugares tuvieran la posibilidad de presenciar este espectáculo.
La particularidad del Lambe Lambe también está presente en su carácter transversal. Es hecho para todos los públicos y al mismo tiempo es adaptado y presentado de manera única para cada persona.
En estas intervenciones, el titiritero hace una función especialmente para el ser humano que está ahí.
Habitualmente al espectador se le pregunta su nombre y el titiritero se presenta y allí se produce un un contacto directo con el artista. Además la función es aún más especial porque sólo es para la persona que la va a ver. Se trata de rescatar el contacto ojo a ojo.
Esta expresión que ha nacido en Latinoamérica, es un movimiento que ya tiene hijos, hasta nietos y una historia particular. En Europa ya existía algo similar, pero con un nombre diferente, al igual que en la China antigua.
La alcaldesa de Río Verde, Tatiana Vásquez, señaló que “poder instaurar este tipo de iniciativas para nosotros como comuna rural es realmente un hito, no siempre es fácil convocar a todos los vecinos, y encontramos este nuevo formato de teatro, muy novedoso y movible, el que nos permitió recorrer estancia por estancia. Esperamos seguir fortaleciendo nuestras carteleras, ya sean culturales y/o deportivas, y que nuestras familias sigan disfrutando de ello…”