A
ellas se unió la periodista institucional Paula Viano, mientras que la
curatoría y producción estuvieron a cargo de Rafael Cheuquelaf y Nitzamé
Mayorga. Además, para ayudar a abordar el tema desde el ámbito
científico participaron los investigadores del Centro Hortícola “Lothar
Blunck” Dra. Ingrid Hebel, Claudia Salinas, Julio Yagello y Valeria
Latorre. Ellos guiaron visitas al Laboratorio de Biotecnología y a los
invernaderos, en donde dieron a conocer las distintas iniciativas que
allí se llevan a cabo en torno a las especies vegetales comestibles y
medicinales que crecen en nuestra región.
Para
la doctora Ingrid Hebel se trató de una experiencia enriquecedora.
“Primero como académica, nos permitió vincularnos entre las personas que
formamos la comunidad universitaria, donde pudimos mostrar lo que
hacemos, la investigación que realizamos y desarrollar instancias de
aprendizaje mutuo. Como persona, fue un momento supergrato de reflexión y
me gustó mucho que las participantes hicieran preguntas que no tenían
una respuesta tan sencilla”, compartió la investigadora.
Se
realizó una salida a terreno a la Reserva Forestal Magallanes, que
contó con la guía del académico de la Escuela de Agronomía de la Umag
Juan Marcos Henríquez. Además, otras actividades de índole científica
fueron las visitas al vivero de plantas del Instituto Antártico Chileno,
guiada por la paleobotánica Cristine Trevisan, y al Laboratorio de
Fósiles que funciona en el edificio institucional “Jorge Berguño”,
siendo recibidas las residentes por el paleontólogo Héctor Mansilla.
Una conexión con el bosque austral
Pero
no solo desde la ciencia se apreció la importancia del bosque
magallánico como ecosistema, pues también se contó con la participación
de dos destacadas mujeres indígenas que aportaron su saber. Se trata de
la artesana y divulgadora cultural kawésqar Carolina Quintul, quien
realizó una clase en medio del bosque húmedo en el sector de San Juan, y
de la “lawentüchefe” (“conocedora de hierbas”) mapuche-williche Marisol
Raín.
“La residencia artística me pareció
muy buena, pues se pudo compartir conocimientos y en directa relación
con la naturaleza. Las jóvenes se vieron muy interesadas y se ve un
tremendo potencial para enseñar que debemos cuidar nuestra casa, el
planeta”, declaró Raín. En tanto, Araneda expresó que comparte
“plenamente lo que fundamenta esta residencia, en cuanto a potenciar un
sistema de educación multidisciplinario para así generar más impacto”,
reflexionó.
“Raíz”
cuenta con el financiamiento del Mineduc y se llevará a cabo nuevamente
en noviembre, contando con la participación de nuevos artistas,
científicos y estudiantes de la Umag.