Lo
que comenzó como un pasatiempo entre vecinas, terminó como un proyecto
de amigas. Así comenta Sonia Barrientos, una de las participantes de un
bello trabajo colectivo de la Junta de Vecinos de Playa Norte (sector
norte).
Se
trata de un mural de dimensiones (5m x 2m) el que llevan realizando
desde mayo, un trabajo que surge desde el programa Quiero Mi Barrio, que
duró tres años en el sector, impartiendo diversos talleres, entre los
que se incluyen el mosaico.
“Es
una obra que resume la historia del barrio. La sede en sí ya es nueva,
entonces quedó una pared que pensamos sería bueno intervenirla, así
partió el proyecto. Se recopilaron historias de lo que fue el inicio,
los pobladores trabajando, sus calles y veredas a mano, las siembras que
antiguamente habían, la costanera con sus aves, los traslados de las
casas, está toda la historia de nosotros”, comentó Barrientos.
Al
ser consultada sobre su sentir de ser parte de este gran proyecto, la
vecina emocionada comenta: “Si bien estuve en todo el programa Quiero Mi
Barrio, para mí fue súper gratificante recordar mi infancia, la
infancia dura que tuvimos todos los del sector, cómo cambió nuestro
barrio y sentirme orgullosa de mi sector y de mis vecinos”.
Un
trabajo minucioso que costó llevar adelante: “Nos demoramos harto,
porque es un trabajo minucioso y como el tamaño también es grande.
Fuimos capacitadas todas por un curso Cense, el cual fue de mosaico, de
ahí sacamos la idea de crear algo en grande”.
Jimena
Núñez, profesora mosaiquista de la región, fue una de las primeras en
iniciarlas en el mosaico, mientras que el programa Quiero Mi Barrio, les
entregó las herramientas para llevar a cabo el trabajo. El arquitecto
Fernando Padilla (muralista de la región) fue el artista que reunió
todas las ideas de las vecinas, plasmándolas en un dibujo realizado por
computador y que fue trabajado posteriormente por las involucradas.
“En
el último taller de mosaicos, quedamos las que nos gustaban, las que
podíamos, nos sirvió para, como siempre digo, más que vecinas ahora
terminamos siendo amigas”, comenta la vecina, quien afirma que al
principio se juntaban tres veces a la semana y este último tiempo ha
sido de lunes a viernes para avanzar con el proyecto.
Esta
semana alistan los últimos detalles para la finalización del proyecto,
las vecinas ya se encuentran pegando el mosaico en la pared, para luego
fraguarlo (pasta de recubrimiento) y secado.
Aunque la inauguración todavía no tiene fecha, Sonia Barrientos afirma que tienen pensado un lanzamiento en grande.
@PaulaAlarcón