Tras
la gran actuación desarrollada por el cuadro magallánico de básquetbol
femenino, donde se alzaron como las campeonas invictas de los recientes
Juegos de la Araucanía realizados en el Gimnasio Fiscal de Punta
Arenas, conversamos al término del partido para el programa “Pasión
Deportiva”, en transmisión oficial del certamen por Pingüino Multimedia,
con la entrenadora de la selección de Magallanes, Carolina Ponce,
quien junto a Renato Torres conformaron el cuerpo técnico del
seleccionado magallánico. Quisimos hacer hincapié en lo que se viene y
proyecta en el básquetbol regional tras conseguir un triunfo importante y
por supuesto lo que siginificó este título.
-Carolina, ¿qué significa para ustedes ser campeonas de los Juegos de la Araucanía?
“Pucha,
la verdad son muchas cosas, porque una es que tenemos una
responsabilidad social con este título y que a mí me molestan en el IND y
los medios porque como que nos autopusimos esa meta, entonces de cierta
forma como que nos debe ir bien, pero más que nada o más que por eso,
para nosotros es significativo porque se trabaja de corazón, se trabaja
con mucha dedicación, como todo profesional que se prepara para esto,
para un torneo cuando todo se alineó, cuando se trabajó de la forma
correcta para hacerlo y lo logras,
es premio al trabajo doblemente. Yo no digo que los años anteriores que
hemos estado no se haya hecho de esa forma, pero a veces se da que los
grupos también tienen una energía similar, y se hace más provechoso,
pero creo que este año y la significativa de no haber podido estar el
año pasado en el torneo, de haber estado encerrados tanto tiempo, también tiene una relevancia doble, porque nunca supimos lo que podía
pasar; te enfrentaste a una pandemia y esto es complejo si vas a salir o
no y volver a la cancha fue esperanzador. El hecho también de que se
haya podido realizar el torneo era otra esperanza más de que podríamos
de nuevo mostrar nuestro trabajo y ya ganar corona con creces el
esfuerzo dedicado de las niñas y de todos quienes estuvimos detrás”.
“Sin duda siento que este título lo
ganamos con mucha entereza, mucho sacrificio, mucha unión; aquí hubo
bastante trabajo independiente de que la primera parte hubiese sido de
manera virtual, pero cuando pudimos volver a la cancha fueron hartas
horas de preparación fisica, cancha, las concentraciones, hay trabajo,
hay esfuerzo, no digo que las otras regiones no lo hagan, pero creo que
por algo somos campeones. Si bien con Los Lagos el partido podría haber
sido para cualquiera de los dos, siento que hay un plus en nuestro
equipo que los otros no lo tienen, y eso se debe a la particularidad o
el sello que hemos tratado de poner en todas las selecciones que hemos dirigido, así que creo que por ahí pasa”.
-Carolina, si bien se ganó el título de campeón el sábado, ¿crees que se definió todo en los partidos ganados el viernes ante Los Lagos y Biobío?
“Sin
duda que con Los Lagos es el partido que veníamos a buscar; uno sabe
que los rivales trabajan año a año. Hoy en día el básquetbol ha
evolucionado mucho y agradecer el trabajo de Manuel, en la parte física,
algo que hoy es fundamental en los deportes, pero no podemos visualizar
antes al resto de los equipos. Para nosotros fue superincógnito saber
cómo venía cada equipo.
Los Lagos, si bien es un equipo que se nutre de varias partes, esa es
la característica y la ventaja que puede tener sobre los demás, y por
eso consideramos que era el más fuerte.
Claramente,
nos hubiese gustado jugar ese partido el sábado en la noche, pero haber
jugado con Biobío también fue complejo, entonces vivimos una jornada
muy dura, porque si no era en la mañana el partido a ganar, era el
partido de la noche (en referencia a los partidos jugados en un mismo
día con Los Lagos y Biobío), y nosotros no tuvimos el torneo en las
manos hasta la última jornada; entonces sí o sí teníamos que llegar a
definirlo todo el último día (sábado)”.
-En estos momentos y con el título obtenido somos los mejores chilenos en esta Araucanía y no tenemos competencia U–18 en nuestra torneo local. ¿Cuál es tu opinión?
“Yo
no sé si tiene que ver con un tema de recursos, si están los recursos
para desarrollarlo, yo creo que también en mi apreciación personal los
clubes tendrían que presionar un poco para apurar su retorno, para que
se les dé la importancia a las series menores y no enfocar todo en los
adultos. Por ejemplo, el campeonato laboral tiene un montón
de equipos y el de la asociación son muy pocos, entonces si vamos a
estar para jugar un torneo a cinco ruedas, démosles también más minutos a
los más chicos. Tampoco sé si pasa por un tema de jugadores, porque los
jugadores U-8, y lo vemos reflejado acá, no tenemos tampoco. Gabriela y
Kishy son U-19 y las 2003 que deberían estar jugando que son la U-18,
son cuatros o cinco. Al final lo que termina pasando es que las niñas
U-15 terminan jugando arriba y se van a repetir. Para mí no es ningún
problema, al contrario, mientras más cancha les estés dando, de mejor
forma van a enfrentar a los rivales. Igual este año es complejo hacer
ese análisis porque tenemos de lo uno y no de lo otro, pero me imagino
que el otro año esto va a volver a la realidad”.
–Ahora que somos campeones de la Araucanía, ¿dónde queda el exitoso trabajo realizado si no hay competencia, con lo que se podría perder todo lo avanzado con las jugadoras?
“La
idea cuando empezamos a trabajar con Manu fue esa, que como nosotros no
tenemos una competencia o no salimos a competir, la idea era empezar a
preparar a los deportistas con una proyección que les permitiera llegar a
una selección chilena o bien que se pudieran ir de acá de Chile. El
primer paso es la selección, así está diseñado nuestro país, o que
quieres irte de la región dentro de alguna posibilidad que se dé o, al
menos, que tengas mucha plata para irte por las tuyas, pero esa es la
idea para las niñas. Nosotros visualizamos a qué jugadoras les colocamos
fichas y cada vez sumamos más, para que puedan tener la posibilidad de
mostrarse. Por algo en el team Huasitas llegaron 4 o 5 jugadoras que
disfrutaron de este proceso.
En
todo esto se necesita tener una continuidad de trabajo de una o dos
veces a la semana, tanto por su club como por la selección, para que
cuando llegue un proceso de Araucanía, las niñas ya tengan ganado un
trabajo en conjunto”, concluyó.