Cómo los venezolanos hicieron que el softball se juegue en la zona más austral del mundo

Es
un día que se convirtió en algo más para todos. Más de 50 peloteros
esperan que llegue el domingo para demostrar sus habilidades en campo de
juego. Ellos lo ven como algo normal, pero la gran mayoría del que pasa
entre las 11.00 horas y las 18.00 horas, por la cancha de la “18” o del
Barrio Sur, no se imagina qué están jugando.

Son
decenas de venezolanos que se reúnen para jugar su deporte “rey”,
aunque el fútbol, el baloncesto y el vóleibol están agarrando más fuerza
en su país. Pero digan lo que digan el beisbol o el softball es el
deporte que representa a todos ellos.

Hace
solo aun año se conformó el Club Deportivo Softball Punta Arenas,
gracias al empuje de dos personas: Álvaro Brito y Wilson Hernández,
managers de los Rocosos y Rangers, respectivamente. Incluso, dicen, que
ahora entre los equipos se ha formado una rivalidad por el ajustado
marcador de hace unos días 12 – 13 en favor de los Rocosos, para
quitarle el invicto a los Rangers. Quizás se forme una rivalidad como un
Caracas – Magallanes o Yankees – Boston, los equipos con mayor
rivalidad en Venezuela y Estados Unidos. Pero aún, eso está en veremos.

Pero
más allá de las disputas, Brito se siente orgulloso de todo lo que ha
logrado en poco tiempo: “Fue muy difícil comenzar a proponer las ideas
que teníamos en un principio porque no nos creíamos a lo que estábamos
haciendo, lo veían un poco informal porque creían que solo íbamos a
jugar y después de ahí y no pasaba nada”, dice.

El más experimentado

Más
allá del deporte, las decenas de extranjeros se sienten como en casa.
Así tal cual lo detalla el “Veterano” Franklin Antonio Vargas que a sus
57 años es el de mayor experiencia en todos los equipos. Un dominicano
que le va a la Águilas Cibaeñas (equipo profesional de su país) porque
“los cibaeños no niegan a sus águilas.

“Es
una emoción que siento cada vez que llega el domingo. Mi vicio es jugar
softball y eso es lo que ha hecho mis domingos entretenidos y ha hecho
que me mantengan. A mi me gustaría que todos los días fueras domingo. Me
siento como si estuviera en el paraíso”, comenta Veterano.

El sueño de Wilson

Hace seis años un falconiano llegó a Santiago, allí solo alcanzó a estar 15 días para irse a vivir a Puerto Natales donde estuvo seis años. Ahora su residencia es Punta Arenas.

Uno
de los anhelos del Wilson, que seguramente debe ser ver a su equipo
nuevamente campeón de un torneo, es que Punta Arenas cuente con un
complejo deportivo y el apoyo de las autoridades de la región, para que
puedan tener un ligar fijo y por qué no, que los magallánicos también
tengan sus equipos.

“Una
cancha es lo que necesitamos más urgente. Algo que sea para dedicarnos a
este deporte, beisbol o softball. Ya con el terreno se pueden iniciar
las practicas, incluso la formación de una escuela para que niños de
tres o cuatro años se inicien en el deporte”, cuenta Wilson.

Fanáticas de Yorman

Yorman
Quiñones tiene 33 años, es técnico en Mecánica Automotriz y antes de
arribar a tierras magallánicas, estuvo radicado más de un año en Perú.

Este
campocorto que batea a la “zurda” y atrapa la pelota con la derecha, a
sus 18 años tuvo la oportunidad de firmar un contrato con los Mets de
Nueva York, aunque siempre jugó en las “paradas cortas” en ese momento
lo probaron como cátcher.

Debido
a los problemas políticos y sociales de su país en 2009, el venezolano
no pudo hacer el equipo y fue dejado en libertad. Su camino tomó otro
rumbo y estuvo jugando un año en la Liga de Italia, luego pasó a la Liga
Independiente en Venezuela, y como no pudo cumplir su objetivo se
dedicó a los estudios.

Yorman
siente lo mismo que sus otros compañeros al entrar al campo de juego:
“Es una sensación indescriptible. Aunque no tenemos (en Punta Arenas) un
nivel tan alto lo hacemos por recreación, para divertirnos, eso para mí
es otra cosa. Yo estoy ahí todos los domingos, así tengamos el peor
clima”.

Pero
hay dos admiradores de este joven pelotero, su esposa y su hija, que
hace poco más de un año llegó al mundo en tierras magallánicas. “Es una
alegría que ellas me vean en el campo de juego. Siempre le digo a mi
esposa que me grabe para saber qué hago mal y qué estoy haciendo bien.
Me gusta mucho que me acompañen y que
estén conmigo todos los domingos”, señala.

Hayran y el hockey

En su horario laboral Hayran Poveda se dedica al asesoramiento y calidad en una planta pesquera, mientras que los fines de semana se convierte en el manager de los “Eagles” cuyo nombre proviene de su fanatismo por el hockey sobre hielo.

Salió
de su país y estuvo dos años en Perú. Luego llegó a Santiago, Valdivia y
ahora se encuentra entre los vientos puntarenenses.

Debido
a su motivación, lo incentivaron a ser el manager del algún equipo y
tras un par de conversaciones aceptó. Hayran nunca tuvo la oportunidad
de ingresar a un equipo de beisbol menor, pero siempre estuvo su
fanatismo jugando en el asfalto de su urbanización.

Aunque es la cara visible de su equipo, reconoce lo difícil que es serlo: “No es un trabajo
fácil ser el manager porque tienes que planificar todo, desde lo
administrativo a lo deportivo y ver las posibilidades de que tu equipo
se mantenga unido, comunicativo. Hay que tener mucha paciencia y mucha
estrategia. Por eso desde el lunes estoy viendo cómo mi equipo puede
mejorar”, cuenta Hayran.

Pero
el sueño de este manager va más allá. “Me gustaría que tuviéramos un
buen terreno con todas las condiciones. Que nuestros amigos los chilenos
se integren, de hecho, ya tenemos al primer chileno jugando softball
con el equipo de los Emperadores. Para mí es un orgullo que esto siga
creciendo, sea reconocido en toda la región y podamos participar en
otras ligas del país”.

La experiencia profesional

Jairo
Pérez es claro con el amor que siente con este deporte: “Mandé a pedir
todos mis implementos de beisbol que tengo en Santiago y en Venezuela
para que me los hagan llegar”, dice.

Este
venezolano que llegó en 2014 a Punta Arenas, tuvo la oportunidad de
compartir con dos grandes estrellas venezolanas de este deporte: Miguel
Cabrera y Félix Hernández. Dos peloteros que, sin duda, han sido los
mejores en cada una de sus posiciones, obteniendo premios y récords de
gran importancia en la Grandes Ligas.

Jairo
jugó en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional entre 2001 y 2006 con
los Cardenales de Lara, mientras que en los Estados Unidos estuvo con
los Astros de Houston.

El
venezolano expresa su emoción al igual que todos sus compañeros cuando
llega el último día de la semana: “Me hace recordar momentos de mi
juventud. Momentos de cuando uno llegaba a los estadios y compartía con
amistades. Eso es muy bonito y da mucha alegría, al darse cuenta de que
tu deporte te lo llevas a cualquier parte del mundo”.

Llegó por un amigo

Martín
Báez dice que no venezolano ni maracucho: “Soy zuliano”. Junto a su
familia llegó a la capital regional de Magallanes en 2018 gracias a un
amigo que lo contactó por redes sociales y le dijo que aquí, había
trabajo.

De
eso ha pasado un largo trecho y ahora Wilson es el manager de los
emperadores, uno de los primeros equipos que se formó en la región.

“El
cambio ha sido muy grande. En el primer período se formaron cuatro
equipos, éramos bastante, pero ahora somos seis equipos y de aquellos
equipos del primer período, el único que quedó conformado fuimos
nosotros. La mayoría de los integrantes de los otros equipos son
personas nuevas. Es impresionante la cantidad de gente que se ha
integrado este último tiempo. Uno siempre espera que llegue el domingo
para “matar la fiebre” (las ganas de jugar).

Extenderlo a magallánicos

Evelio
Avendaño a pesar de que solo tiene dos años en Punta Arenas es el
manager de los Cerveceros y espera que hoy pueda completar su plantilla.

“Recién estamos empezando, pero esto es el futuro. Me gustaría que
en un tiempo haya más equipos, más gente interesada y que en Punta
Arenas se integren los chilenos, eso es lo que se quiere. Que se unan,
les guste la asociación y que en un futuro ellos saquen sus mismos
equipos”, precisa Evelio.

Pero
no todo es softball, este club nació para que en un futuro también
participen deportistas y aficionados del baloncesto, vóleibol, baby
fútbol y bocha. Los organizadores saben que no es un trabajo fácil, pero
eso es lo que buscan.

“Uno
de los sueños que tengo es que el club siempre permanezca. Quizás voy a
estar por un tiempo más corto, ojalá aparezca otra persona en mi lugar y
se siga desarrollando la disciplina” (que por ahora es el softball),
concluye Álvaro Brito, presidente del Club Deportivo Softball Punta
Arenas.

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