En el marco del Séptimo Junte Liceano de la Fraternidad Cuartos Barrera que agrupa a los alumnos egresados del exliceo de hombres de Punta Arenas, Luis Alberto Barrera (LBA), se enfrentaron en un duelo histórico de baloncesto, frente al San José.
En el cotejo disputado en el gimnasio del LBA, los experimentados muchachos demostraron todo su talento cestero.
Si bien la copa del ganador se la llevó la visita por una extendida distancia en el marcador, eso no importó. Más bien el hecho de compartir.
“El resultado no lo sé, no importó. La amistad y compartir es lo que importa”, manifestó Marcos Leal, jugador del San José.
Referente a esta tradición de la exhibición deportiva, Leal agregó que “nos juntamos los exseleccionados, tanto del liceo como del San José y esa tradición no se ha perdido, siempre en el ámbito de amistad. Espero que dentro de dos años más lo volvamos a hacer, pero en el San José. Aquí hay jugadores que yo catalogo de ‘legendario’ y para mí es un privilegio jugar a su lado”.
Entre quienes representaron a LBA, fue el actual seremi del Deporte, Alejandro Olate, quien también destacó la actividad, rememorando su época estudiantil y su vínculo con el establecimiento, señalando que “soy uno de los pocos (que estudió) cuando aquí había básica, de quinto a cuarto año medio. Pasé la (enseñanza) básica, de quinto a octavo y de ahí me fui al Liceo Industrial. Pero después llego a mi liceo (LBA) como profesor de Educación Física. Soy entrenador de la selección de basquetbol escolares y del Patagónico que se hacía antes”.
¿El resultado final?
-Olate comentó: “Creo que fueron 56-24 aproximadamente, porque no jugamos con tablero. Esto es reencuentro, esto no es competencia. Es una copa de amistad y en eso nos fijamos. Así que este año se llevaron la copa ellos.
Rivalidad escolar
Si bien este fue un duelo para divertirse, no queda ajeno la rivalidad deportiva de manera histórica entre ambas instituciones estudiantiles.
“Históricamente el Liceo y San José en todas las categorías como colegios habían llegado a las finales. Siempre hubo rivalidad, no enemistad. Pero a través de los años esto ha generado más amistad que rivalidad y se generó la tradición de jugar cada dos años”, explicó Leal.
Para la próxima ocasión, la revancha quedó comprometida a disputarse en las dependencias del Liceo San José. Habrá que estar expectante ante lo que ocurra en ese duelo.