La espera hasta el 2021 para poder vivir nuevamente la pasión del Gran Premio de la Hermandad, para muchos será eterna, por todo lo que enmarca esta fiesta tuerca que cada año esta calendarizada con letras grandes en cada piloto, mecánico, cuerpo técnico y organización.
Sin duda, muchos todavía ven con tristeza la determinación de suspenderse la versión 2020, desde el punto de vista de la pasión y todo lo que envuelve esta carrera, en el antes, durante y después del término del certamen deportivo.
Muchos son los sentimientos y vivencias, demasiadas historias que envuelven esta emblemática fiesta tuerca que une la Patagonia chileno-argentina, que tendrá un año importante de descanso, pero que sin duda permitirá el 2021, volver con más fuerza y motivación a recuperar el sitial que ha tenido en 46 versiones y en la competencia automovilística más austral del mundo.