Por
muchos años que hayan estado fuera del calendario, que los ‘kiwis’,
después de lo puntillosos que han sido en su gestión ejemplar de la
crisis del coronavirus, dieran luz verde a la celebración de un rally
Mundial la primera semana de septiembre, con lo que ello supone, claro,
en cuanto a trasiego de personas de todos los continentes, se antojaba
imposible desde hacía tiempo. Sin embargo, lo que no entraba en los
planes, de ningún modo, era que el AKK fuese a cancelar
irremisiblemente, sin dar lugar siquiera a un cambio de fecha como el
que estaba sobre la mesa (de agosto a septiembre), uno de los
‘monumentos’ históricos que componen el imaginario de este deporte: el
Rally de Finlandia.
Un
hecho histórico absolutamente, que, por primera vez desde 1951, dejará
huérfanos a los habitantes de Jyväskylä de la ‘romería’ que, generación
tras generación, ha supuesto para ellos el 1.000 Lagos cada verano.
“Además
de la incertidumbre por la evolución del Covid-19, hay demasiados
factores relacionados con los riesgos en cuanto a salud y seguridad como para organizar la prueba.
Por
ejemplo, la falta de información sobre si las actuales restricciones
impuestas por el estado a los eventos públicos continuarán después de
julio, y cómo los participantes, equipos y espectadores extranjeros
podrían viajar de forma segura a Finlandia”, expone en un comunicado la
entidad organizadora del rally nórdico.
El
cuarto ya, junto al de Portugal, el Safari (Kenia) y el de Nueva
Zelanda, que va a quedar vacante este año, dentro del calendario de un
Mundial insólito por completo, en punto muerto desde el 14 de marzo,
cuando, ante la propagación mundial del coronavirus, se precipitó el
desenlace del Rally de México.
La
tercera cita, tras Montecarlo y Suecia, de una temporada sin
precedentes, cuya reanudación, que se daba por hecha para dentro de dos
meses, con el 1000 Lagos, vuelve a postergarse ahora hasta el último fin
de semana de septiembre, en Turquía. El escenario donde deberá comenzar
la resolución final de un título que se decidirá al ‘sprint’, con los
rallies de Alemania, Gales y Japón encadenados entre octubre y
noviembre, a los que podría sumarse, por si fuera poco, el de Cerdeña,
si la Federación Italiana acaba salvando su cita más internacional, que estaba agendada, inicialmente, para esta semana.
Producto del Coronavirus se siguen suspendiendo
los rallys programados en el mundo, lo que podría retomarse en el mes de
septiembre en Turquía.