Anoche hubo una cierta disparidad de
sentimientos a bordo del Neutrogena. Guillermo Altadill vuelve a casa, y José
Muñoz, se aleja. Puede que la diversidad de procedencias y experiencias del
barcelonés y el de Algarrobo (Chile) esté resultando en una combinación
explosiva dado su alto rendimiento en todas las condiciones.
Se prevé que el segundo clasificado de la
Barcelona World Race vuelva al hemisferio norte durante la madrugada de hoy. El
dúo hispano-chileno cruzará el Ecuador y se dispondrá a un sprint hacia
Barcelona que promete emoción hasta el final. Con la mirada siempre adelante,
Altadill y Muñoz siguen arañando millas al Cheminées Poujoulat, sólido líder.
Por detrás, sin embargo, les acecha el GAES Centros Auditivos de Anna Corbella
y Gerard Marín. Como decía ayer la catalana, sus oportunidades de acercamiento
pasan por las calma ecuatoriales que atraviesa ahora el Neutrogena. El GAES
Centros Auditivos navega en las últimas horas a 16 nudos de media, frente a los
10 del Neutrogena.
Al Spirit of Hungary, le quedan unas 550
millas de navegación hasta Cabo de Hornos. Nandor Fa espera rodear la solitaria
roca en las primeras horas de mañana.
Espoleados por la misma fuerte tormenta en la
que han estado durante cinco o seis días en su aproximación al cabo, según el
co-skipper Conrad Colman, ahora es “un poco como caminar en la cuerda floja”.
Tenemos que ir tan rápido como podamos para escapar de una depresión más grande
y más activa, que está detrás de nosotros”.
Pero
el dúo tiene claro que es prioritario preservar tanto al Spirit of Hungary como
a ellos mismos para el ascenso del Atlántico.
“A pesar de nuestros esfuerzos, el Spirit of
Hungary no está al 100 por 100, de modo que no podemos apretar mucho con estas
condiciones fuertes, y por lo tanto, tenemos que levantar el pie del acelerador
para preservar el barco”, señaló Colman.