Si
bien es magallánico hasta la médula, Carlos Lauler vivió solamente
hasta los trece años en Punta Arenas. Fue en 2010 que decidió dar un
paso importante en favor de su carrera, yéndose definitivamente a jugar
básquetbol a Puerto Varas. Proveniente de una familia de deportistas,
sus padres y su entorno siempre le prestaron apoyo, por lo que hoy, como
jugador del Español de Osorno, el puntarenense siente cierta gratitud
por sus raíces. Así lo expresó en entrevista exclusiva con Pingüino
Multimedia.
“Siempre
que puedo viajo a Punta Arenas, porque es el lugar en el que está mi
familia, mis amigos y el Sokol, lugar en el que empecé. Extraño a veces,
pero sé que estar lejos es parte del esfuerzo que se debe hacer para
cumplir el sueño de poder vivir de esto. Es un privilegio jugar la Liga
Nacional”, señala el basquetbolista magallánico, quien ocupa un lugar
titular en el equipo del Español, sexto de la temporada regular.
“Partí
la temporada regular sin poder jugar, porque me extirpé un quiste.
Ahora ya estoy con todo y con la mejor disposición. Quiero ser campeón
este año y seguir creciendo como profesional y lo lindo es que acá en
Osorno creo que puedo lograrlo, porque mis compañeros y mi entrenador
siempre me potencian”, señala el hijo de Carlos “Kiko” Lauler.
“He
tenido la suerte de contar siempre con el apoyo de mis padres. Mi papá
fue un gran basquetbolista y sabe de lo que se trata esto. Mi madre
nunca ha dejado de apoyarme tampoco. Han estado en los tiempos más
felices y en los más duros, es una felicidad tenerlos”, confiesa Carlos
Lauler hijo.
“En
Español de Osorno tenemos un muy buen grupo. Estamos obteniendo buenos
resultados y eso es porque hay mucho compañerismo, lo que se traduce en
una buena química en la cancha”, cierra el jugador puntarenense, que,
junto a su equipo, tendrá que enfrentar el sábado a Puerto Varas (20.00
horas), un encuentro especial para el magallánico que dio sus primeros
pasos fuera de la región en aquella ciudad.