La
Natación es otro de los deportes que el pasado lunes volvieron a
retomar sus actividades con la apertura del Gimnasio Fiscal, y apoyado
tras el acceso de Punta Arenas a la fase 3.
Sin
duda que, igual al resto de las disciplinas deportivas de Magallanes,
ha pagado el precio de la pandemia, con un 2020 vía Zoom y un 2021 con
altibajos, a ratos de forma presencial y otros con suspensiones y donde
los técnicos, deportistas y dirigente ruegan que no haya más
interrupciones.
Ante
todo esto conversamos con Gonzalo Alvarado, reconocido técnico regional
de selecciones escolares y de los Juegos de La Araucanía, además
cerebro del club Cormupa, para conocer su impresión de este retorno y
cómo se van a organizar durante el presente año.
-Gonzalo, ¿qué significa para la natación haber retomado sus actividades el pasado lunes?
“La
verdad es que es una alegría tremenda volver a la piscina después de
este nuevo receso de dos meses, pero lo que más me llena es ver la
felicidad en la cara de mis nadadores al estar en su casa nuevamente, y
no exagero al decir esto, ya que en un periodo normal un nadador juvenil
suele entrenar 16 horas a la semana”.
-En este sentido,
y entre tantos altibajos desde el inicio de la pandemia, ¿cómo se va
planificando la vuelta a los entrenamientos para lograr la recuperación y
la motivación de tus deportistas?
“La
verdad es que con un aforo tan limitado (seis nadadores por hora y con
una sanitización de 30 minutos entre cada bloque) y considerando la
realidad nacional en que las medidas que toma el Gobierno son
supercentralistas, es complicado planificarse a mediano y largo plazo;
por ahora solo voy proyectando el trabajo semanalmente.
En
relación a la motivación, te diría que el solo hecho de volver al agua
es motivador por sí mismo; sin embargo, igual hay deportistas temerosos
de que vuelva a suceder lo que paso la otra vez, en que entramos al
agua durante tres semanas y después las autoridades nos cerraron los
recintos deportivos por dos meses”.
-Gonzalo, ante la necesidad de que todos los nadadores quieren volver lo más pronto a la piscina, ¿cómo se van distribuyendo los horarios en relación a la cantidad y edad de los deportistas?
“Por
ahora el ingreso a la piscina es restringido, ya que está reservado
para los seleccionados regionales (escolares y de Araucanía) y
beneficiarios de los programas del IND, ya que, como te decía antes, el
aforo es de seis personas por hora de trabajo, lo que considero es una
nueva discriminación por parte de la Seremi de Salud hacia los
deportistas, y esto lo respaldo en el hecho de que, por ejemplo, los
cines en fase 3 tienen un aforo de 50 personas por sala, mientras que a
las iglesias les autorizaron un aforo de 70 personas, entonces, por
donde lo veas, hay nuevamente un daño hacia el deporte”.
-Seguramente hasta antes de la pandemia había nadadores que habían alcanzado un gran nivel de competencia y hoy no mantienen ese mismo rendimiento. ¿Cómo se comienza a trabajar con cada uno de ellos para recuperar lo perdido?
“Uf,
este es un tema muy triste para mí, ya que solo de pensar en todo el
trabajo perdido en este casi año y medio sin nadar me deprime; con
decirte que el 2019 tuve siete medallas en la final nacional escolar, de
ahí salieron dos seleccionados nacionales que fueron finalistas
sudamericanos en Paraguay, en los Juegos de La Araucanía tuvimos una
medalla y varias finales. Producto de la pandemia ha sido mucho lo
perdido en la natación, al punto que una de las niñas que nadaron en
Paraguay se retiró.
El trabajo que viene ahora debe hacerse muy lentamente, graduado, progresivo, enfocado en recuperar la sensibilidad, técnica, coordinación y sobre todo la capacidad aeróbica”.
-Gonzalo, es muy lamentable que producto de la pandemia muchos deportistas se hayan desmotivado. ¿Qué significa esta pasada de cuenta?
“Como
te contaba anteriormente, perdí a Monserrat Orobio, una deportista que
tenía mucha proyección, quien ese año, además de ser finalista
sudamericana escolar, fue campeona nacional federada en cinco de las
seis pruebas que nado en el campeonato nacional infantil de invierno, y
así como ella, se retiraron otros nadadores más; sin embargo, te puedo
decir muy tranquilamente que de un total de 23 deportistas juveniles,
que es la categoría con la que trabajo en mi club, Cormupa, solo
abandonaron cinco después de más de un año sin nadar, lo que creo es
resultado de la disciplina y compromiso con lo que trabajamos en todas
nuestras categorías y que tan buenos resultados nos ha traído a lo largo
de los siete años que tiene nuestra institución, lo que, por ejemplo,
nos permitio ser campeones nacionales de clubes infantiles en noviembre
del 2016 en Santiago”.
-¿Hacia dónde apunta tu trabajo para el resto del año y hacia el futuro?
“Por
ahora lo único que esperamos es haber entrado al agua para no salir
más, y si esto se concreta, iremos paso a paso trabajando para que los
chicos retomen, lo más rápido posible, su nivel físico para que recién
ahí comencemos a pensar en competir el segundo semestre Pero a pesar de
lo positivo que pueda ser, creo que este 2021 es otro año perdido, ojala
me equivoque”.