Con 80 años de vida, José Manuel Sulantay Silva,
nacido en Coquimbo, un 3 de abril de 1940, siente que en fútbol chileno
actual, hay mucho que trabajar, sobre todo en lo que concierne al
fútbol joven, donde no se ha desarrollado un buen trabajo, tanto en lo
futbolístico, como lo dirigencial.
Del tema formativo y de su trayectoria deportiva José Sulantay conversó
durante su participación como invitado del programa “Ídolos del
Deporte”, donde junto a su conductor Christian González, recorrieron su
extensa trayectoria deportiva.
Como futbolista
José
Sulantay recordó sus inicios como jugador de Deportes La Serena, donde
con 17 años ya era parte del plantel adulto, siendo un escurridizo
delantero y goleador, lo que rápidamente comenzó a llamar la atención de
los equipos chilenos y con ello la nominación a la selección chilena
sub-20 que participó en el Campeonato Sudamericano de 1958 en Chile. En
1959 y 1960 disputó las finales de Copa Chile defendiendo los colores de
Deportes La Serena, cayendo por 5-1 y ganando 4-1 ante Santiago
Wanderers. En 1959 se consagró como el goleador del certamen con seis
tantos, junto con Juan Soto del club Colo-Colo y Héctor Torres de
Deportes Magallanes.
Desde
1957 el delantero estuvo alternando presencias en la preselección
chilena que se preparaba para recibir la Copa Mundial de 1962, dirigida
por Fernando Riera, pero finalmente no fue convocado a la cita
mundialista. La temporada del 62-63, lo jugó en O’Higgins, regresando
más tarde a La Serena (temporada 64-65) donde decide irse a la capital a
jugar por Palestino, durante los años 66-67 y decidiendo el año 68 irse
a jugar a El Salvador y más tarde a Guatemala, donde jugó hasta el año
71. Su carrera como jugador la finaliza el año 1973, en su Coquimbo
Unido.
Como entrenador
Tras
desarrollar una etapa formativa previa en los 74, junto a Enrique
Hormazábal, donde nunca pensaba llegar a hacer técnico, debuta el año 76
en la banca de Coquimbo y donde en un peregrinar por los equipos de
Coquimbo, La Serena, Palestino, O’Higgins, llega el año 92 al cuadro de
Cobreloa, donde justamente esa temporada el cuadro de Calama, obtiene el
título de campeón. El 2005 y el 2007 tendría la experiencia como
técnico de dos mundiales con la Sub 20, consiguiendo con esta última el
tercer lugar y el inicio de triunfos de muchos jugadores de la
“generación dorada”.
Hola don José ¿Dígame los recuerdos que le dejó su vida de futbolista?
“Demasiados grandes momentos, en una época muy diferente en Chile, pero para uno, siempre con la misma pasión de vivir el fútbol y conseguir los triunfos”
-¿Qué recuerdos les dejó ese título de campeón con Cobreloa el año 92?
“Recuerdo
a mi llegada haber tenido una reunión con todos los jugadores y haberle
dejado clarito, cuál iba a hacer mi postura y mi forma de trabajar. Al
comienzo mi trabajo futbolístico y disciplinario no fue del gusto de
todo, pero poco a poco, fueron entendiendo y conseguimos el título de
campeón”.
-¿Qué le dejó finalmente haber trabajado en la sub 20 con esta generación dorada?
“La
satisfacción de haber llegado a un mundial y haber desarrollado un buen
campeonato, además de conseguir un tercer lugar, con una generación
donde muchos jugadores se consagraron hoy como figuras de nuestro país,
haciendo del fútbol, una gran profesión, creo que eso es lo que hoy me
deja más tranquilo de haber aportado con algo a su formación futbolística y como persona”.
-¿Qué pasa hoy en nuestro fútbol joven,
donde no aparecen destacados jugadores para el primer equipo y mucho
menos, pensando en la renovación de la selección adulta?
Para todo ello, “Hay que fortalecer el trabajo del fútbol joven si queremos tener una renovación”.
“Aquí las cosas no se han hecho bien, partiendo por lo dirigencial y el protagonismo que los clubes le den a sus jugadores joven”.
“Yo trabajé con jugadores de los equipos de la capital y las regiones y poco a poco fuimos ganando espacio y desarrollo”
“Si no apuntamos a fortalecer nuestra competencia adulta y joven, cada vez será más difícil conseguir la renovación y los éxitos deportivos”.
-En la despedida, dejémosle un saludo a la gente de Magallanes.
“Punta
Arenas, es una ciudad que me gusta mucho y donde he podido ir un par de
veces. Sé que no lo están pasando muy bien y por lo mismo, quiero
enviarles un gran abrazo para todas las personas de la región de
Magallanes y que se cuiden mucho”.