Un
complejo escenario es el que vivió Ivania Martinich a fines del 2018.
Sin financiamiento, el camino de la tenista por la WTA era complicado y,
por ende, conseguir ese ansiado ritmo competitivo que le permitiese dar
el gran salto en el ránking.
Por
lo mismo, la magallánica no vio con malos ojos alejarse del deporte
blanco y dedicarse a otras cosas. Había intentado en innumerables
ocasiones, y todo parecía que, tras su derrota en primera ronda del
torneo de 60 mil dólares que se jugó en Colina durante noviembre, ante
la también chilena Fernanda Labraña, iba a colgar la raqueta.
Sin
embargo, el amor por el deporte pudo más. Si bien sigue sin tener el
funcionamiento necesario para desempeñarse cien por ciento al tenis,
durante febrero tiene programado una gira por Europa, en la cual jugará
un mínimo de cuatro torneos, con lo que buscará subir en el escalafón
mundial.
Actualmente sin ránking, la ex 692 del orbe se encuentra preparando dicha gira en la quinta región, lugar
en donde reside actualmente. Ahí, el último fin de semana jugó un
torneo válido por el sistema de ránking nacional. Un certamen en donde
solo competían varones, y en el cual ella terminó imponiéndose a todos,
demostrando el alto nivel competitivo que está teniendo en este inicio
de año.
Esto,
producto de que, según relata, es la primera vez que está haciendo una
pretemporada “en serio”, cuidando todos los detalles, desde la
alimentación a lo físico. Algo que en gran medida le pidió su nuevo
entrenador, Diego Cortés, quien ha elevado los estándares de preparación
de la magallánica.
Con
esto, Martinich espera poder conseguir buenos resultados que le
permitan no solo subir en el ránking, sino que conseguir algún tipo de
rédito económico en la gira, que le permita seguir teniendo opciones de
competir.
Optimismo
La
tenista está contenta y tiene confianza en que esta gira podrá traer
buenas noticias para su carrera. Un viaje que se iniciará el ocho de
febrero, cuando se traslada a tierras turcas.
Con
respecto al torneo ganado, Ivania manifestó que “el objetivo era
agarrar ritmo para la gira. Las últimas dos rondas fueron un poco más
duras, y además me tuvo preocupada el hecho de no jugar hace dos meses.
Pero al final aguanté. Es un gran comienzo de año”, analizó.
Tras el triunfo, la tenista señaló que se encuentra “súper bien. Fue complicado el cierre del año pasado, pero tuve
un período largo de vacaciones en el cual me resetée bien. Partí de
cero, con nuevo entrenador y una pretemporada súper planificada. Por lo
mismo, me di la oportunidad de hacer las cosas bien, con un buen trabajo
nutricional, y se está notando. La confianza va para arriba”.
Sin
embargo, sobre su carrera declaró que “la incertidumbre sigue. No me
puedo proyectar más allá de la gira, pero creo que me puede ir bien”
Sobre
el certamen nacional que acaba de ganar, Martinich manifestó que “es el
primer torneo que gano desde 2013, así que fue bueno para ganar ritmo.
Además, ganarle a hombres es lo máximo. Ellos te exigen más desde lo
físico, la pelota viene más dura, algunos sacan mucho mejor. Se
practican otras cosas que no se ven con mujeres”.
Por
lo mismo adelantó que jugará otro torneo este fin de semana, el último
previo al viaje en febrero a Turquía. “Es una gira pagada con lo justo,
y apoyada por mis papás. Van a ser cuatro o cinco semanas pero con lo
justo”, cerró.