Jacob Masle: “Tuvimos problemas, pero supimos salir adelante manteniendo la concentración”

A una semana de haber conseguido ganar el Gran Premio de la Hermandad 2023, junto a su navegante Matías Villarroel, quisimos conversar ya más en calma y fuera del auto, con el piloto puntarenense Jacob Masle para conocer su vivencia de esta versión 48, y lo que significó quedarse con la primera ubicación del certamen tuerca más importante de la Patagonia, organizado por el Automóvil Club de Río Grande (ACRG), en conjunto con la Asociación Deportiva Local de Automovilismo (Adelfa).

El piloto magallánico visitó nuestro diario y relató los momentos buenos y complicados en una carrera que le había sido muy esquiva en años para ganarla y que conlleva sentimientos tanto deportivos y afectivos entrelazados en la historia de una familia tuerca.

-¿Qué significa ganar el Gran Premio de la Hermandad (GPH)?

“Una alegría inmensa. Es algo que veníamos buscando desde hace más de 17 años, por no decir 20, entonces es un placer poder ganarla, esa es la verdad”.

-¿Cómo viviste esta versión 2023?

“Mira fue una carrera a la antigua, claramente, con un piso muy complejo, barroso, con nieve, patinoso, había de todo, entonces hizo que sea una carrera estresante, porque como te dije había mucho barro y físicamente igual era compleja por la velocidad que llevabas y con el barro se complicaba un poco más llevar el auto derecho. Pero sin duda, fue una linda carrera, como volviendo a los inicios del GPH”.

-La primera etapa del día sábado que es la que ganas, ¿cómo pudiste controlarla, entendiendo que viviste, buenos momentos y otros muy complicados?

“Partimos muy complicados en la primera etapa, porque ahí largando se nos desconecta la piola del acelerador, entonces perdimos alrededor de casi 5 minutos reparándola y claro que fue complejo porque veíamos que todas las chances se nos escapaban y después de eso no tuvimos ningún inconveniente más, tuvimos un buen ritmo lo cual nos permitió mantenernos siempre adelante, alejados de los punteros lógicamente por tiempo, pero a medida que fueron transcurriendo los kilómetros fuimos descontando de a poquito, después ellos fueron teniendo problemas, entonces nos fuimos encontrando con autos parados en el camino y eso nos abrió una puerta que sabíamos que no íbamos a dejar que se cierre así no más”.

 -¿Cómo se manejan las ansias, los nervios, meses de trabajo y preparación y partir con una falla mecánica en el inicio de la carrera?

“Yo creo que uno ya está preparado para esto, porque me pasó de todo en esta carrera y lo bueno de lo que nos sucedió dentro de lo malo, es que pasó en el inicio, antes de largar ya teníamos  el problema y sabíamos cómo solucionarlo, capaz  que si esto hubiese sido a mitad de carrera todo hubiese sido distinto,  porque ya vas concentrado, entonces era como volver a empezar, nada más”.

-¿Cómo vivieron esa segunda etapa Porvenir – Río Grande?

“En la segunda etapa tuvimos problemas con el embrague, con el escape, pero supimos salir adelante manteniendo la concentración y donde al final termino abrochado con un gran triunfo, que es inapelable. Fuimos contundentes durante todo el fin de semana, lo cual nos deja muy contentos, además de haber cumplido el sueño de ganar el GPH. Es un cúmulo de cosas que a la larga te dice que todo salió bien”.

-¿Ayuda tu experiencia de años a solucionar rápidamente algún problema que aparezca dentro de la carrera?

“Sí. Yo trabajo mucho en mi auto, sé como está armado completo,  porque parte del armado lo hago yo, entonces eso, más todos los años que llevamos corriendo, hace que algunas cosas salgan de forma natural”.

-¿Qué te hace ser un buen piloto?

“Yo creo que lo que te acabo de comentar. Conocer mi auto al derecho y al revés, entrenar, prepararte física y psicológicamente, preparación con simuladores, estar corriendo durante 20 años, claramente si tienes condiciones, te deja a un nivel muy bueno”.

-¿Qué hace o marca la diferencia en una fecha de un campeonato de rally v/s el GPH?

“Una fecha de rally tiene 100 kilómetros de competencia como mucho y hay veces que uno hace cinco rally al año o seis. El GPH en dos días tienes 800 kilómetros, entonces es como correr dos años, dos campeonatos de rally y mucho más exigente, porque en un rally tienes asistencia cada 10 o 15 kilómetros, acá no, entonces tiene que estar todo bien preparado, para que pueda salir adelante el GPH”.

-Te puedes preparar de mil formas, pero a horas o minutos del GPH nunca sabes con qué te vas a encontrar…

“Esa es la gracia del GPH, siempre te entrega sorpresas, alguna novedad. A nosotros, nos entregó en el inicio esto, después el clima nos entrega siempre sorpresas, el camino, yo creo que esa es la gracia del GPH, que nunca se sabe cómo va a estar”.

-El GPH lo había ganado tu papá, (Yanko), luego Cristóbal (tu hermano), faltabas tú para completar el podio de la familia, ¿tiene un sentido especial este triunfo?

“Sí claro, es la cuarta Copa Challenger que el taller se lleva para la casa, entonces era algo importante y creo que a la larga, como quieras o no, teníamos una diferencia con mi hermano y con mi viejo, habíamos ganado todo en todas partes y a mí me faltaba ganar ésta para poder estar en igualdad de condiciones”.

-No habías podido ganar el GPH por que, a pesar de estar siempre en la pelea algo pasaba que no te dejaba cerrar la carrera y llevarte el triunfo, ¿este triunfo cierra la herida?

“Sí, absolutamente. Ya podemos hacer un refresh con el GPH, y lo que fue, fue no más”.

-¿Qué viene a futuro?

“En relación al próximo año, hay una decisión tomada de antes, donde no vamos a correr el GPH, entonces vamos a seguir participando en los rally y disfrutando un poco del automovilismo”.

-¿A quién dedicas este triunfo?

“A la gente que estuvo conmigo durante 20 años,  que estuvo trabajando incansablemente y a todo el equipo y familia que está detrás. Y por supuesto a mis auspiciadores; Transpetrol (E.Abello), Servicios Pikun,  BOLT, NN Más que un bar, Bigtools, Carnes Pampa Grande, Comercial Harambour, Lubricantes Mobil, Candimak, Dickies, Mercosur Cargo, Transportes Vojnovic, Hotel Pulegan, Translifo y Casa del Rodamiento”.

-¿Miraste al cielo, cuando llegaste a la meta?

“Sí obvio. Fue parte y dedicado para él”; dijo en homenaje a la memoria de su padre, el histórico piloto magallánico Yanko Masle.

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