Los cortados de Colo Colo ya tienen nuevos destinos.
Tras por el partido por la permanencia, Blanco y Negro anunció la salida de
diez futbolistas que terminaban contrato. El directorio había decidido
rejuvenecer el plantel, y la mayoría estaba fuera de los márgenes de edad. Entre ellos, algunos
referentes como Esteban Paredes, Jorge Valdivia y Matías Fernández.
El goleador histórico del fútbol chileno tenía ofertas para jugar en La Calera
y Palestino. Sin embargo, ante el llamado de Héctor Tapia, el atacante optó por
ir a Coquimbo Unido: “Me motivó esta ciudad. Es un
equipo histórico y queremos subir a Primera División”, dijo Paredes,
quien llegó acompañado por Carlos Carmona, otro que había finalizado su vínculo
en el Monumental.
El ‘Mago’ también tenía chances de fichar en el elenco que dirige Tapia. La
propuesta económica era una de las mejores que tenía en su poder. Sin embargo,
él quería seguir en Primera División: falló una negociación con Unión
Española y finalmente optó por La Calera,
club que logró el segundo lugar en la competencia pasada.
Fernández también seguirá en la máxima categoría. El ‘14’ recibió un llamado
de Miguel Ponce y partió a La Serena. Allí será compañero de Humberto Suazo.
“Bienvenido al más grande de la Región y gracias por confiar en nuestro
proyecto. ¡Vamos por todo crack!”,
le escribió el club.
La poda también sumó a Juan Manuel Insaurralde y Miguel Pinto, quienes
partieron a Independiente (Avellaneda) y Unión Española, respectivamente.
Branco Provoste, formado en el Monumental, partió a Ñublense, elenco que acaba
de ascender.
Uno de los últimos en cerrar acuerdo fue Julio
Barroso, quien llegó a Everton: “Es valorable saber que
esta institución es seria”, señaló el ‘Almirante’. Los casos de Pablo Mouche y
Darío Melo son la excepción. Ambos futbolistas, por ahora, están sin club.