Una dramática final fue la que se vivió el domingo pasado, cuando Punta Arenas perdió en el alargue ante Andacollo y no pudo reeditar el título nacional Sub 17 conseguido en el año 2016.
Una
final compleja desde lo psicológico y desde lo físico para estos
juveniles magallánicos, quienes jugaron tres partidos en menos de 72
horas -con alargue incluido- y además, en el partido decisivo, debieron
luchar con un público que estaba volcado a favor del equipo de la cuarta
región.
La
mayor parte del plantel, luego de la final, emprendió el viaje rumbo a
Punta Arenas, salvo un par que partió a Valparaíso a probarse en
Santiago Wanderers, y algunos que se fueron de vacaciones.
De hecho, pese a no lograr el título, y producto del buen nivel mostrado en el campeonato, son varios los equipos profesionales interesados en probar a miembros del plantel magallánico.
Algo que, de acuerdo a Mauricio Alvial, se trata de toda una muestra de que el representativo local fue el mejor elenco del certamen.
“Al
terminar el partido hubo mucho llanto. Sentíamos que éramos superiores,
pero lamentablemente esto es fútbol. No siempre ocurre lo que tu
esperas. Quedó la sensación de que por propuesta futbolística fuimos
superiores a todos. La historia demuestra que no siempre el mejor equipo
es campeón, pero fuimos el campeón del pueblo”, destacó.
“Agregó
que muchos jugadores quedaron con chances de ir a la U, Wanderers,
Everton. Somos transportadores de sueño, y dimos todo. Terminamos
metiendo, corriendo y no se nos dio. Fuimos buenos perdedores”, agregó.
Además,
manifestó que, a la hora de hacer un balance “quedamos satisfechos por
lo realizado. Nos tocó perderlo en el último minuto, pero dejamos en
alto el nombre de Magallanes. Le dimos la imagen a todos de que seguimos
siendo potencia en el Fútbol infantil”
Futuro en el cargo
Ahí es donde Alvial se detiene y destaca que “ojalá que quien venga más adelante se acuerde del trabajo de años que se ha hecho. Hay que mantener eso”.
Palabras
que suenan a despedida, pero que el propio entrenador niega que lo
sean. “No es despedida, solo que me someto a evaluaciones año a año.
Siento que he hecho méritos suficientes durante tantos años y que siga
siendo evaluado te molesta, porque no se quiere recordar lo que hemos
hecho.
Creo que no es justo. Nosotros tenemos logros que avalan nuestro
trabajo, pero hay personajes que tienden a minimizarlo y no a
destacarlo. Yo siento que en las decisiones que vengan se considere eso,
y sino bien, ojalá que la persona que venga esté a la altura de lo que
hemos hecho nosotros. Muchos en Magallanes no trabajan”, cerró.
@CamiloEncina