Anoche
la selección chilena de balonmano logró una histórica medalla de plata,
pese a perder ante Argentina por 31-27 en la final de los Juegos
Panamericanos, Lima 2019.
Fue
un partido duro desde el principio, especialmente en el primer tiempo,
donde tras finalizar los 30 minutos la escuadra transandina se fue al
descanso ganado 15-14.
En
el reinicio de las acciones, Argentina sacó una ventaja de cuatro
puntos, suficiente para quedarse con la presea dorada. A pesar que el
conjunto chileno nunca bajó los brazos y luchó cada pelota, no le
alcanzó para acortar la diferencia ni para quedarse con la victoria.
Matías Schulz,
el portero de los argentinos fue el gran protagonista de la jornada.
Además tuvo algo de fortuna ya que el equipo chileno estrelló varias
pelotas en el pórtico.
Hermanos Feuchtmann
Magallanes
guarda una profunda tradición en el balonmano. Un deporte en el que es
potencia a nivel nacional y que durante varios años se logró albergar
grandes gestas deportivas. Sin embargo, poco se tiene consciencia de
dónde partió esta historia. Y ese inicio tiene un solo nombre: Emil Feuchtmann padre.
Por
eso es que Magallanes debe celebrar este logro ya que entre sus filas
se encontraban dos magallánicos: los hermanos Erwin y Emil Feuchtmann.
Dos jugadores que anoche dejaron todo en la cancha. Pero esto no viene
de ahora sino de mucho tiempo. Ellos han sido los principales
precursores de este deporte en Chile, y que de a poco se ha ido ganando
un espacio, debido a sus buenos resultados.
Erwin se desempeña en el Istres Provence, y Emil en el Gran Nancy, ambos equipos franceses. Partieron
en 1992 a Santiago, para tener más opciones de desarrollar su carrera. A
partir de ahí, han viajado solo en contadas ocasiones a Magallanes. Sin
embargo, el legado dejado por la familia, y el lazo que ellos guardan
por la región, sigue intacto.
Sin
ir más lejos, Emil y Erwin fueron parte del plantel que participó del
último Mundial de Balonmano, en donde Chile obtuvo su mejor resultado
histórico: un decimoquinto puesto.