“Que la gente te aprecie tanto es supergratificante y en el fondo me dan ganas de ser mejor, de lograr más cosas”

El pasado lunes el seleccionado chileno de balonmano Erwin
Feuchtmann Pérez estuvo invitado en “Pasión Deportiva”, donde se dio un
tiempo en su apretada agenda en su paso por Punta Arenas para compartir
con los niños, jóvenes y amantes de esta disciplina. El deportista,
nacido en Punta Arenas el 2 de mayo de 1990 y que hace poco fue elegido
el mejor lateral izquierdo en la Liga Francesa, contó de sus vivencias y
experiencias en este deporte tanto a nivel nacional como internacional.
A continuación dejamos un extracto del programa .

Erwin, ¿qué ha significado el balonmano en tu vida?

“Lo
ha sido todo. Ha sido una herramienta que me ha abierto muchas puertas
al desarrollo personal. sobre todo porque en algún momento de mi carrera
me pregunté por qué lo hago, por qué no elegí otro camino, pero al
final da igual lo que hagas si lo haces con compromiso y pasión. El
balonmano me ha permitido expresarme en la vida de forma honesta”.

¿Cuál es tu posición dentro del rectángulo de juego?

“Juego
de lateral izquierdo, para el alto nivel de competencia soy bajo. No
soy un tradicional lateral alto clásico, pero tengo otras cosas, más
velocidad, más creatividad, variedad de lanzamiento, y todo eso me ha
dado buenos dividendos.

Esta
última temporada es la mejor que he hecho (juega en el Fénix Toulouse
HB), ya que me nominaron mejor lateral izquierdo de la Liga, lo que fue
increíble para mí y que jamás lo hubiese pensado”.

-¿A qué edad te fuiste al extranjero?

“A los 17 años, era menor de edad. Mi hermano mayor me recibió, que en ese entonces estaba en España, en Alicante”.

Y ¿cómo fue esa experiencia, en lo personal y deportivo?

“El
primer año no fue tan duro, porque fue como estar en Chile, porque
estaban mi hermano, mi hermana, vivíamos como comunidad chilena
básicamente. Lo que sí fue duro al año siguiente (con 18 años), cuando
me fichó un equipo en España, también fue la primera vez que me fui a
vivir solo; recuerdo que la primera noche estaba en un departamento
grande, porque todavía no llegaban mis compañeros de equipo, y no tenía
internet, y me acuerdo que todo el día estaba con un dolor en el pecho, y
me dolía el pecho, y a las 3 de la mañana no podía dormir, no tenía
internet y agarré mi computador y fui a buscar internet a la plaza,
donde fuera, y justo encontré un wifi libre, que igual raro en ese
entonces, y justo mi mamá estaba conectada en Skype, algo superraro (ya
que siempre nos coordinábamos con anterioridad para hablar), y justo la
llamo y me dice ‘aló’, y empiezo a llorar, a llorar, como un niño que
no podía ni respirar, hasta que mi mamá me tranquilizó. Después de eso
creo que nunca más volví a echar de menos, obviamente igual es duro
estar lejos de casa, pero lo pude manejar de mejor manera”.

¿Cómo fue jugar con tu hermano en la selección chilena?

“Es
sperbonito porque compartes derrotas y triunfos con la gente que te vio
crecer y con gente cercana a ti; y por otro lado tiene su lado
negativo, ya que al estar tan juntos es difícil criticar, es difícil
separar lo familiar con lo deportivo; pero lo más positivo es que un
hermano tuyo saboree de alguna manera tus logros en la selección de
Chile y eso es superbonito”.

¿Cómo fue compartir tu experiencia con los niños de Punta Arenas?

“Superpositivo,
sobre todo por el cariño; en general no me siento muy exitoso en
términos de palmarés, pero con cosas así de venir a Chile, que la gente
te aprecie tanto es supergratificante y en el fondo me dan ganas de ser
mejor, de lograr más cosas.

Traté
dentro del tiempo y del contexto, con la variedad de gente que había,
de entregarles cosas prácticas, que puedan entrenar, que puedan mejorar,
y espero haberlos ayudado porque creo que en Chile faltan referentes,
los niños no tienen para dónde mirar, y yo digo que pueden mirar en mí,
porque yo he estado donde ellos hoy están y quizás estoy jugando donde
ellos algún día quieran llegar a jugar”.

¿Qué se viene a futuro?

“Hacer un buen papel en los Juegos Bolivarianos y ojalá poder pelear el título de campeón.

Vamos
con un equipo jóven, que necesita competencia y donde esperamos que
salgan nuevos valores que ayuden a nutrir al equipo adulto, donde están
los más experimentados”.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS