Recordando sus días de exalumno de la Escuela Básica N°7 (hoy Bernardo O’Higgins) para continuar con sus estudios en el Liceo Luis Alberto Barrera, comenzó la grata y extensa charla entre el invitado al Programa de Zona de Amistad (que se transmite por Facebook Live) Rodolfo “Fito” Martinovich donde recordó pasajes de la vida y del fútbol de antaño, vividas por el exjugador de Yungay y Titán (en infantiles) y Estrella del Sur (en serie adulto), de la Liga Sur (hoy Asociación de Fútbol Barrio Sur), además del cuadro de Magallanes de la Asociación Punta Arenas y del cuadro caravelero del fútbol profesional, Selección de Punta Arenas, para recalar finalmente en 1974 en el Boxing Club de Río Gallegos donde jugó hasta la temporada 82-83. En todos esos años sobresalen varios logros del destacado exdeportista que hace varios años se encuentra radicado en la ciudad argentina de “El Calafate”, y donde por supuesto se tocaron temas referente a la pandemia del Coronavirus y el fútbol actual.
– ¿Cómo has estado todo este tiempo y sobre todo viviendo esta actual situación del Coronavirus?
“Hola Christian, gracias por acordarte de los viejos jugadores (sonríe), siempre es grato verte, poder hablar de fútbol y recordar viejos tiempos”.
“Referente a lo de la pandemia es un tema complicado que hoy nos está afectando en Argentina, Chile y todo el mundo. Ha sido una prueba difícil para todos del cual tenemos que cuidarnos mucho, sobre todo lo que estamos en edades más altas y donde yo creo, que va a pasar un tiempo más prolongado para volver a nuestra realidad, y quizás cómo vamos a aprender a convivir con esta enfermedad en el tiempo”.
-Pasando al tema deportivo ¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol?
“Como todos los que tuvimos ese placer de vivir la época de la recordada Pandilla de mi Barrio que se jugaba en la cancha de la San Miguel (pegada a la iglesia) en el año 61, donde en temas de resultado, tuvimos la fortuna de salir campeón invicto y de forma personal goleador, y una etapa donde salieron tantos grandes jugadores de la época en Punta Arenas. En ese entonces me fui a jugar al estadio (Ramón Cañas) por el Club Deportivo Magallanes, debido a la cercanía que tenía mi padre y toda la familia con el club, de hecho la primera reunión para formar el Club Magallanes se realizó en la casa de mis padres”.
“Bueno también era una época en que al mismo tiempo en que jugaba por Magallanes en la Asociación Punta Arenas, podía jugar de forma paralela en el Barrio Sur, donde lo hice por el Club Deportivo Titán debido a mi cercana con José “Calafate” Uribe, con el cual además compartíamos la pasión por el box, debutando en adulto a los 15 años en un partido contra Estrella del Sur, aquel equipazo donde jugaba el gran Humberto Segovia quien más tarde fue mi entrenador, ya que después de un par de temporadas emigré a jugar por el Estrella del Sur”. A los 17 años ya jugando en el equipo adulto del Club Deportivo Magallanes, fui nominado a la Selección Juvenil de Punta Arenas en 1967”.
-¿Qué significaba jugar en la Selección de Punta Arenas en aquella época?
“Jugar en la Selección de Punta Arenas en esa época era un lujo y orgullo inmenso, porque los mejores jugadores de esa época jugaban todos en el estadio por ser la única Asociación en Punta Arenas, ya que Barrio Sur y la 18 eran ligas. Entonces, imagínate la cantidad de jugadores buenos que existían”.
-¿Cómo fue la experiencia en esa selección juvenil donde tengo entendido que viajaron a la ciudad de la Unión?
“Así es, viajamos a un zonal sur que se jugó en La Unión, un cuadrangular donde los dos mejores clasificaban al nacional de Antofagasta. Los cuatro que componían este cuadrangular eran el local, La Unión, Lota, Puerto Montt y nosotros. Debutamos contra el local, le ganamos 1-0, se querían morir. Después le ganamos a Lota y terminamos la fase empatando con Puerto Montt. Con esos resultados clasificamos al nacional y al otro día estábamos tomando el tren rumbo a Santiago, y acto seguido hasta Antofagasta. Nuestras expectativas no eran muy altas, de hecho viajamos con ropa para tres días y al final anduvimos como quince. Ya en Antofagasta, futbolísticamente si bien hicimos buenos partidos, no nos alcanzó para seguir más adelante por el alto nivel competitivo. De hecho, de ese nacional salieron tres jugadores importantes del fútbol chileno que ese entonces se fueron a Universidad Católica, Julio Crisosto, Hugo Solís y Mario Maldonado”.
-¿Cómo se dieron las posibilidades para llegar al fútbol profesional chileno?
“A raíz de lo que mostré en este nacional surgieron las ofertas de U. Católica y Antofagasta. Obviamente me incliné por la oferta que me ofreció en su momento Católica, pero lamentablemente no me cumplieron con las cosas que se me habían prometido en ese momento, y ante mi decepción del fútbol profesional volví a mi tierra con la convicción que si de verdad tenia condiciones para el fútbol, no sería mi última oportunidad. Y así fue, a la vuelta de un año a través de la cercanía de Vladimiro Mímica con el Club Magallanes, vuelvo al fútbol profesional para debutar con la camiseta albiceleste el año 69, frente a un equipazo de ese momento como lo era Audax Italiano. El año 72 tras una complicada lesión en la columna que no me permitió entrenar y rendir de forma óptima, más la llegada de un nuevo técnico, me voy de Magallanes siguiendo a mi antiguo entrenador al equipo de Ovalle de la Segunda División”.
-¿Háblame de tu historia con el Boxing Club de Río Gallegos en tu vida, cómo técnico y jugador?
“En el año 74 tras viajar a San Julián reforzando al Sokol, me vio jugar la gente del Boxing y se acercaron un par de dirigentes a conversar conmigo. Me hicieron una oferta importante para la época, con la condición de que fuese parte de su plantel, tiempo del cual nunca más volví a vivir a Punta Arenas. Participé como jugador activo del Boxing hasta el año 83, y siendo aún joven con 32 años, decidí no jugar más y dedicarme por completo a mi carrera como técnico, siendo una nueva experiencia y muy importante, primero porque tienes todos los medios económicos y deportivos para poder realizar una gran labor, y con ello poder volcar tu experiencia deportiva en años de fútbol, lo cual me validó para obtener varios títulos de campeón importantes y no sólo con el Boxing, también con Independiente, San Lorenzo y la Selección de Río Gallegos”.
-”Fito”, en el cierre dejémosle un saludo a la gente de Magallanes y sobre todo a los amigos del fútbol.
“Primero, un cariñoso saludo a la gente de Magallanes, que se cuiden mucho y bajo la responsabilidad de enfrentar de la mejor manera esta pandemia. A los amigos del fútbol, el cariño y el recuerdo de siempre. Un gran abrazo para cada uno de ellos”.