Rodrigo Lizama es uno de los destacados jinetes que ha producido esta tierra de Magallanes, en toda su historia.
Desde muy joven se fue a la capital para conseguir un sueño, como era competir en los mejores escenarios nacionales y con los más importantes jinetes del país.
Sueño que en base a esfuerzo y trabajo lo ha cumplido uno a uno y con creces, llegando el año 2014, a ser reconocido por el Círculo de Periodistas Deportivos”, como el “Mejor Deportistas del Año”, en la rama de la hípica.
En estos complicados días en que el deporte nacional está paralizado por la pandemia del Coronavirus, quisimos saber del gran embajador magallánico, quien en cada carrera, luce con orgullo la bandera de la región de Magallanes, de como está viviendo este complicada situación a la espera que se retome pronto la competencia , en una conversación donde recorrimos su vida deportiva, donde nos habló de su llegada a la capital, sus triunfos y todo lo vivido en este tradicional deporte nacional.
-Rodrigo ¿Cómo estás viviendo esta complicada situación producto del Coronavirus?
“Llevamos más de un mes ya sin actividad en la hípica chilena. Para un jinete es mal económicamente porque somos independientes y un jinete gana por caballo corrido o figuración, que va desde el primer lugar al cuarto”.
“Esperemos que esto se solucione pronto, para así poder volver a la normalidad, junto a mis colegas jinetes”.
-¿Cómo se ha portado la gente de Santiago ante esta situación producto de la Pandemia?
“Lamentablemente veo mucha gente irresponsable, que no le ha tomado el peso el coronavirus, la pandemia es mortal y hay que respetar las reglas sanitarias”.
-Pasando al plano más personal, ¿Cómo parte tu motivación por los caballos?
“Bueno, de que tengo uso de razón he vivido el mundo de la hípica, siempre de niño me han gustado los caballos.
“Mi padre y mi abuelo fueron jinetes, por lo que la hípica la llevo en la sangre”.
-¿Cómo viviste tu infancia y parte de tu juventud en Punta Arenas?
“Tengo los más lindos recuerdos de mi infancia, nunca me faltó algo para que me impidiera ser feliz y en ese tiempo no existía el celular, ni el computador. Recuerdo que nos divertíamos jugando al tombol, al escondido, a la pelota y muchos juegos más en el recinto del club hípico y sector de playa norte”.
-¿En qué momento decides irte a vivir a la capital?
“En el año 1998, la hípica en Punta Arenas ya estaba en baja y yo era un niño con muchos sueños por cumplir, entre ellos, correr en Santiago, triunfar y ser un jinete reconocido, así que tomé la decisión, venirme a la capital y creo que en cierta forma he alcanzado todo los objetivos trazados”.
-¿Cómo fue la experiencia de tú primera carrera en Santiago?
“Me costó casi un año obtener mi primer triunfo. Yo veía a todos mis colegas de ese año ganar y yo nunca me eché a morir ni llegue a pensar que no fuera lo mío, todo lo contrario, me dio más fuerza y fortaleza en seguir luchando cada día por mi sueño”.
-¿Te acuerdas de tu primer triunfo en la capital?
“Obvio que si, como no lo voy a recordar, si el primer triunfo de un jinete es memorable, fue en el SPORTING CLUB de Viña del Mar con el ejemplar KONI CIEN PESOS “
“Fue en un día de invierno, hasta mis lágrimas se me cayeron, es muy linda vivencia”.
-¿Cómo es tu preparación como un jinete de alta competencia?
“Un jinete empieza su día laboral tipo 6.00 de la mañana hasta las 11.00, que es la hora de aprontes del caballo o galopar al ejemplar”.
“En un día de carrera, que se empieza a desarrollar a partir de las 2 de la tarde, el jinete entre las 11.00 a 13.00 horas, tiene que trotar o meterse al baño turco para poder hacer el peso de la carrera. Muchas veces puedes llegar a finalizar un día de carreras, hasta las 9 de la noche aproximadamente”.
– De niño o joven, ¿Quién era tu referente en la hípica?
“Bueno, siempre mi referente era mi abuelo y ya con el tiempo lo fue más tarde, Luis Torres, quien es el mejor jinete de los últimos 20 años de la hípica chilena”.
– ¿Qué significa la hípica en tu vida?
“La hípica para mí lo es todo. Es mi trabajo, mi sueño, mi corazón, mi pasión, mi vida”.
-¿Una buena temporada que recuerdes en la hípica nacional?
“Mi mejor año lo tuve el 2014 y 2015. Ese año termine tercero en la estadística general de jinetes, en un total de 150, aproximadamente”.
“También ese año obtuve el premio, a los “Mejores Deportistas del Año”, en mi rama de la hípica, premio otorgado por el Círculo de Periodistas Deportivos”.
-¿Cómo es tu vida a nivel profesional?
“Mi vida profesional es de muchos impedimentos. Uno como deportista se impide salir a fiestas, discotecas, beber alcohol y lo que más me cuesta a mí, dejar de comer..jaja (sonríe). En la hípica uno tiene que cuidar mucho su peso corporal”.
-¿Cómo vez hoy la hípica a nivel nacional en comparación a la época de los 80 o 90?
“La hípica actual es muy mercantilizada. La hípica de antaño era por amor al caballo. Es mi opinión, creo que esa hípica era mejor a la actual en Chile”.
-¿Los riesgos que tiene este deporte?
“Este deporte es unos de los más peligrosos del mundo. Es el único deporte en donde una ambulancia va detrás de uno en una carrera. Estamos expuestos a perder la vida en una carrera de el primer minuto. Pero es algo que todos lo sabemos, nos jugamos la vida”.
-¿Cuánto te afecta en lo personal, físico y sicólogo, estar parado estos días sin poder entrenar de forma personal?
“En lo personal, me afecta en perder mi rutina diaria y en no poder obtener ganancias para el sustento de mi familia. En lo físico es lo que más me afecta, no es fácil mantener un peso constante y sin carreras, se pierde el ritmo y la línea ja, ja, ja, en lo sicológico a mi no me afecta, porque soy de mucha fuerza mental y no me desmotiva lo que está pasando”.
-¿Cuándo crees que podría volver la competencia de la hípica nacional?
“A mi parecer, se podría empezar a correr la quincena de mayo, ojalá sea antes”.
– Si tuviera que preguntarte tus tres mejores momentos en el deporte, ¿Cuáles me dirías?
“Mis mejores momentos fueron el 2014 por haber obtenido el tercer lugar general de la estadística de jinete, también fue 2015 por haber sacado un caballo triple coronado local en el SPORTING CLUB de Viña del Mar y mi otro mejor momento fue no haber tenido accidentes y poder así correr todo el año sin interrupciones”.
-¿Qué se viene a futuro en tu carrera deportiva?
“Solo se viene seguir enfrentando mi profesión con el mismo entusiasmo que le he puesto siempre y ojalá poder sacar un caballo campeón”.
-¿A quién tienes que agradecer por todo lo vivido en el deporte?
“Bueno. A mi abuelo se lo debo todo lo que aprendí de él y cada triunfo es dedicado a él y a mi madre que desde el cielo me acompaña junto a mi abuela. Ellos tres desde el cielo me acompañan, me iluminan en cada carrera que corro, y obviamente a mis hijos, Diego, Alonso y Emilia, ellos son mis pilares en mi vida y a mi familiares que me apoyan en las buenas y en las malas”.