La velocidad y las irregulares condiciones del terreno, características de las rutas que recorren los participantes del Gran Premio de la Hermandad, hicieron estragos en algunos de los vehículos que recorrieron los poco más de 400 kilómetros de la carrera.
Luego del final del evento que vio como ganador a Jacob Masle y su navegante Matías Villarroel, Pingüino Multimedia se comunicó con José Mancilla Apablaza, encargado de la coordinación del dispositivo de seguridad y sanitario de la carrera, quien brindó información respecto a los diversos incidentes ocurridos durante la competencia.
Diez vehículos volcados
En tal sentido, comentó Mancilla que al menos 10 autos se dieron vuelta a lo largo de la carrera, sin necesidad de la intervención del equipo de emergencias, tanto ambulancias como de Bomberos, destacando que el día sábado, “tuvimos algunos volcamientos, algunos despistes, desbarrancamientos, hubo de todo”.
Lesionados
Respecto a los incidentes que sí vieron necesidad de contar con atención médica de urgencia, Mancilla señaló que el sábado hubo dos lesionados importantes, luego del aparatoso volcamiento de la unidad 807 en el sector Santa Ana, tripulado por el binomio argentino conformado por el piloto Adrián Fernandiño y su navegante Fernando Medone, quienes luego de dar más de diez vueltas dentro de su bólido, resultaron lesionados.
Estos fueron evacuados por la ambulancia de la mutual de Cerro Sombrero siendo posteriormente evaluados por personal de la ambulancia del SAMU en Onaisín, quienes finalmente trasladaron hasta la frontera chileno argentina y entregando estos dos pacientes a una ambulancia transandina.
“El conductor resultó con un TEC bastante importante, pero estuvo siempre en observación”, afirmó Mancilla mientras agrega que “su copiloto sufrió una contusión de hombro bastante importante”.
En ambos casos, la información brindada por Mancilla corresponde a lo observado preliminarmente, sin embargo se espera que se hayan realizado exámenes e imágenes en ambos casos para descartar complicaciones.
El segundo incidente que requirió de los servicios del personal de urgencias, ocurrió en la jornada del domingo donde en otro volcamiento, en el sector Onaisin, la copiloto Macarena Calixto, navegante del móvil 118, resultó con una contusión lumbar y de cráneo.
Según comenta Mancilla, la mujer “presentó mucho dolor en la zona lumbar y sacrocóxica, siendo evaluada con analgesia por el SAMU ubicado en Onaisin, evacuándola también de manera exitosa a la frontera argentina”.
Medidas de seguridad efectivas
José Mancilla destacó la importancia de los elementos de seguridad, especialmente las jaulas protectoras, señalando que “si no fuera por la jaula antivuelco que tenían adentro, yo creo que esas personas no quedan vivas”.
Para finalizar, el encargado de la seguridad del Gran Premio de la Hermandad, comentó que afortunadamente fuera de los acontecimientos relatados, no hubo situaciones graves, más allá de la coordinación de los traslados antes mencionados.
Destacada labor
Agradeció además el compromiso, profesionalismo y colaboración de los equipos humanos y vehículos involucrados, especialmente las ambulancias y personal de las ambulancias adscritas a las municipalidades de Cerro Sombrero, Timaukel, Laguna Blanca y Porvenir, el personal de bomberos y ENAP, así como también a cada una de las personas que sin importar el ajetreo, brindaron un respaldo invaluable, para ofrecer seguridad a lo largo de los poco más de 400 kilómetros de recorrido de esta tradicional carrera.