Y se inició la fiesta del folklore patagónico. Las puertas del Gimnasio de la Confederación Deportiva de Magallanes se abrieron a eso de las 19.00 horas, con una larga fila de expectantes asistentes que desde temprano quisieron esperar afuera del recinto para lograr tener el mejor puesto.
La galería desde temprano comenzó a llenarse, mientras tanto en la platea se asomaban los primeros puestos ocupados (el público llenó este sector, ya avanzada la noche).
El espectáculo partió casi puntual, a las 20.10 minutos aproximadamente. El público ansioso pudo disfrutar de pantallas gigantes (única apuesta de la escenografía), donde se expusieron fotos distintivas de la Patagonia, vegetación, fauna, ciudad, cultura selknam, y en el medio una bailarina con cuerpo pintado amenizaba el espectáculo con danzas contemporáneas, al ritmo de Inti Illimani con “La caza del Ñandú”.
Luego de dar la bienvenida por parte de la Municipalidad de Punta Arenas, se presentó un show de alto nivel. El Ballet Folclórico Municipal, el grupo dirigido por Oscar Carrión, rindió homenaje a Chiloé, con una puesta en escena de más de 40 artistas entre músicos y bailarines, quienes dejaron todo en el escenario, recibiendo el fervor del público, el cual les otorgó el galardón del “Ovejero” y luego el “Ñandú”.
Tras la salida de los animadores, Verónica Aguilar y Oscar España, y el beso pedido por el público, la pareja presentó a los primeros artistas estelares: Daniel Muñoz y Los Marujos.
Por cerca de una hora de música ofrecieron cuecas, tonadas y afro peruano, a cargo de ocho integrantes que se robaron la escena con ritmos que prendieron de verdad la primera jornada, con un público frío que de a poco comenzó a disfrutar el espectáculo, premiando a grupo santiaguino con “El Ovejero” y con aplausos de cueca exigieron el “Ñandú”.
Luego vendría la competencia, los jóvenes del Festival Estudiantil y el show marcado por la presencia de la cantante argentina Soledad.