La actividad fue posible
gracias a la colaboración de todos los estamentos de la comunidad educativa y
en esta edición rindió tributo a las canciones que han marcado la Patagonia.
La producción del evento
convocó a tres monitores de baile y profesores jefes para el diseño de los
vestuarios, una comisión disciplinaria de padres y apoderados, además de 1.500
apoderados asistentes y sus respectivos invitados.
El principal componente de
la actividad fue el entusiasmo de las niñas y niños que favoreció el
acercamiento con la cultura regional, apuntando a cumplir objetivos
transversales de la educación como el desarrollo de habilidades artísticas,
talentos y capacidades, junto a la ejecución de instrumentos musicales. Tal es
el caso del grupo musical integrado por estudiantes y profesores, a cargo de la
interpretación de canciones.
La animación estuvo a cargo
de dos duplas integradas por los estudiantes de tercero básico Daniela Cuevas y
Ángelo González y los estudiantes de octavo básico Katherine Maldonado y
Francisco Muñoz.
En su discurso, el director
de la escuela, Luis Vargas Báez, expresó: “La importancia de brindar espacios
para el desarrollo de manifestaciones artísticas musicales de las y los
estudiantes es que permite descubrir talentos, trabajar en equipo, donde los
niños sean los principales protagonistas de esta producción que los lleva a
convivir con una escuela pública más cercana e inclusiva por medio de la
cultura”.