-¿Conoce Punta Arenas?
“Conozco, vos no habías
nacido creo, estuvimos un par de veces, una fue para un Festival
Latinoamericano, que fue muy lindo, muy cálido y hacía frío y lo que pasaba era
que, entramos de día, dimos el concierto durante la noche y salimos
amaneciendo, eso fue una noche re corta, eso nos pasó en Suecia también, que la
noche dura una dos horas”.
-Ahora, ¿viene por el día o pretende quedarse un poco más para conocer?
“Vamos a ver, porque
tenemos que hacer Temuco y Puerto Montt, hay como distintas instancias y vamos
a ver qué nos permite el tiempo, no sé bien el recorrido del camino, yo me
imaginaba que arrancábamos en Punta Arenas, pero terminamos en Punta Arenas,
pero tenemos todas las pilas todas las ganas, está la gente votando, viste que
la gente vota tres canciones que le gustaría que cantemos y de eso haremos un
ranking”.
El cantante explicó que
para votar, deben hacerlo vía Facebook o en su página web www.pieroonline.com.
“Es muy interesante, porque
te bajas del escenario y dicen, ‘me hubieras cantado aquella y no esta, y por
qué no cantaste esta’ y yo les digo ‘son 400, ¡no me pidas tanto!’ (Ríe). Pero
ahí aparece una cosa más democrática, donde se elige y aparte, le cantamos unas
cuantas canciones del disco nuevo, que se llama América, que nos gusta mucho,
porque está muy lindo todo como arrancó, porque no salió en Argentina ni en
Chile, está saliendo en Colombia, pero se viene para acá ya”, contó.
-¿Tiene alguna canción que lo marque o que sea favorita dentro de su
repertorio?
“Hay, yo siempre digo que
la favorita es la próxima, pero en realidad hay canciones que por la cantidad
de versiones que tienen y grabaciones, por ejemplo, ‘Mi Viejo’ y ‘Soy Pan, soy
Paz, soy Más’, son las que más tocan, esta es una cuestión de corazón y de
alma”.
Piero Antonio Franco de
Benedictis nació en Galípoli, el 19 de abril de 1945. Llegó a Argentina en
1948, a los 3 años de edad. Su familia, integrada por Lino, su padre, Ornela,
su madre, y su pequeña hermana Gabriela, se radicó en la localidad de Banfield,
en el sur del Gran Buenos Aires, hasta 1951, cuando se mudaron a Allén
(provincia de Río Negro) donde su padre pudo seguir adelante con su negocio de
radios y tocadiscos y consolidar su discreta carrera como inventor. Allí Piero
cursó la escuela primaria y se inició en la música.
-En ese entonces, en su niñez, ¿qué música escuchaba y cómo partió el
interés por la música?
“Bueno, música italiana,
porque nací en Italia, entonces, mi mamá cantaba mucho, todo el día, cocinaba,
lavaba y cantaba, eso era muy fuerte, para uno que estaba dando vueltas por ahí
jugando, y después está el tema de mi padre, y de ahí tuve una historia de
cantar en el barco que nos trajo, mi mamá me perdió en el barco y me llamaban
por altoparlante, te imaginas un chico de tres años, perdido en un barco así,
donde hay unos huecos que te puedes caer sin que nadie te vea, y al final de la
jornada, me pillaron cantando por el chocolate, tenía dos barras de chocolate,
cantaba y tenía dos barras de chocolate, por ahí empecé a hacer mi camino”.
-¿Qué escuchaba en su
juventud?
“Nos vinimos a América y
empezamos a escuchar folklore, como una raíz fuerte y las canciones de San
Remo, pero después se va mezclando todo y hay rock and roll, milonga, tango,
chamamé, porque yo creo que la música es una escenografía de la letra, lo que
hace la música es darnos color a la letra, y según las regiones, se unen los
temas, pero así fue un poco el camino. Después, empezaron a prohibirnos las
canciones, entonces grabé un par de discos, se llamaba ‘A mi manera’, lo
hacíamos con rockeros, tangueros y folkloristas, era una forma de mezclar el
folklore con raíces y ese fue un disco de los más queridos, igual que otros que
canté que era para niños, justamente porque los prohibían, eran canciones de un
cura, pero después el cura, bueno, no tiene nada que ver, porque se terminó
casando, fue padre de cuatro hijos, pero ese fue mi disco más vendido, gracias
a los militares que me lo prohibían (en referencia al terrorismo de estado en
Argentina en las décadas de 1970 y 1980)”.
-Y ahora, ¿qué escucha?
¿Tiene algún cantante favorito o alguna música en especial?
“Bueno, me gusta de todo, y
hay músicos, por suerte, de todo tipo, músicos de muchas raíces distintas, y en
ese sentido, hay muchos que me gustan. Hoy en día tienes músicos, cantores, de
distintos estilos, que son muy interesantes y escucho cuando puedo, porque me
mandan CDs, para que les devuelva qué me pareció, y ahí voy escuchando también,
hay muchas cosas buenas, hay mucha cantidad. Por ahí, no se diferencian, son
cosas parecidas, pero musicalmente son muy buenas, tienes sorpresa de gente muy
interesante por todos lados”.
Nota completa en edición impresa del diario El Pinguino.