Al terminar el curso, el 24 de enero, cada niño recibió su diploma de participación, junto con un recetario, en el que figuran los trabajos que desarrollaron, entre los que destacan brochetas de frutas y saladas, tomates rellenos, chocolate helado y completos. El entusiasmo mostrado por los participantes, según los padres, los hará volver durante vacaciones de invierno.