La Presidenta
Michelle Bachelet promulgó ayer esta norma, que endurece las penas contra
quienes manejen en estado de ebriedad con resultado de muerte y con la idea de
que entre en vigencia este fin de semana largo de Fiestas Patrias.
La propuesta aumenta el nivel máximo de la pena en el caso que se ocasionen
lesiones graves o gravísimas o la muerte, de modo que los autores arriesguen
presidio de 3 años y 1 día a los 10 años de cárcel.
“No sé si la gente va
a estar interiorizada de la nueva norma y por eso digo que ponerla en vigencia
este 18 va a ser una prueba de fuego, porque puede traer consecuencias
demasiadas complejas”.
Francisco Cárdenas dijo que su experiencia le dice que “el subir
las penas para disuadir las conductas no siempre produce efecto, pero en todo
caso eso habrá que verlo con el paso del tiempo”.
La nueva norma
establece un aumento de las penas cuando el conductor huya del sitio del suceso
sin prestar asistencia, o en el caso de un conductor profesional o reincidente,
circunstancias que fijarán un rango de presidio de entre 5 años y 1 día a 10
años.
La ley lleva el
nombre de Emilia, por Emilia Silva Figueroa, la niña que murió en enero del año
pasado cuando viajaba en coche con sus padres y su auto fue impactado por el
vehículo que conducía Nelson Fariña, cuya prueba de alcoholemia arrojo 2.05
gramos por mil en la sangre.
Tras ocurrir este
accidente, el Tribunal Penal de Santiago condenó a Nelson Fariña a dos años de
prisión por los delitos de: manejar un vehículo bajo estado de ebriedad
causando la muerte de la menor Emilia Silva Figueroa, y generar lesiones graves
a su madre, Carolina Figueroa.
Tras éste fatídico
accidente, los padres de Emilia hicieron un llamado a la sociedad y a los
parlamentarios para promover una ley que endurezca las penas para aquellos
conductores ebrios que protagonicen accidentes de tránsito con víctimas
fatales. Esta ley que lleva el nombre de Emilia se propone para evitar que
lo ocurrido se repita en Chile.