Están inquietos y en ellos la
incertidumbre y la angustia de las primeras noticias acerca de lo ocurrido con
A.C. Inversions, dejó paso a una certeza con alta cuota de resignación.
“Uno de mis cuñados estaba en
esa compañía, la de Patricio Santos, y en seis meses los cinco millones que
depositó se transformaron casi en siete y lo prometido en los papeles se
cumplió al pie de la letra. El me contó, nos contó a mí y a su hermana y nos
embarcó con un captador que recibió de parte mía y de mi señora, la bonita suma
de 12 millones de pesos, que fue lo que le sacamos a una camioneta Ford, doble
cabina, del año pasado y que estaba impecable y no demoramos nada en venderla”,
explicó R.B. S., de 58 años, comerciante.
“Pero ahora no sabemos qué va
a pasar con la platita que entregamos mediante una operación bancaria
electrónica a mi cuñado, más un poder amplio para que nos represente y que
ahora le sirvió para sumarse a la demanda en contra de A.C. Inversions”, cuenta
con resignación y dolor y se congratula de no haber vendido además un
camioncito Porter para invertir porque “la cosa era harto buena porque en tres
meses – hasta noviembre del 2015 – gané unos cuatro millones, al menos en los
papeles”.
K. V. es una de esas víctimas
que más pena producen: “A mis 72 años creí el cuento, retiré plata del banco
donde la deposité por años y la giré a una sobrina que estaba en esa firma y
había ganado, en un año, varios millones de pesos y todo estaba ordenadito y
con papeles con sellos y timbres. Pero mi sobrina me llamó llorando, hace como
una semana, me confirmó las noticias de la televisión, y me preguntó si me
sumaba a una querella o denuncia, no me acuerdo bien, y que si decía que sí, le
mandara un poder notarial a ella para que contrate a un abogado, en Santiago, y
ver si podíamos recuperar el dinero que,
entre las dos, con las utilidades que habríamos ganado de diecinueve millones
de habían transformado casi en treinta, pero pura papelería parece”.
La
Fiscalía para Delitos de Alta Complejidad maneja miles de casos como
éstos, que en Punta Arenas y Puerto
Natales suman una treintena, con aportes por más de 600 millones de pesos y
cuyos antecedentes ya fueron enviados a Santiago, porque la causa se radicó
allá de acuerdo a principios y normas
judiciales vigentes.
Esa inquietud también se ha extendido
a algunos clientes de otras empresas de inversión,
como Inforex, entre otras, cuyos ofrecimientos de cuantiosas ganancias han
atraído a numerosos “inversionistas de ocasión”, cuyos aportes y utilidades
teóricas parecen haberse diluido en medio de las investigaciones de la
justicia.
Es que,
según fuentes financieras y comerciales, esa incertidumbre e inquietud recorre
a los clientes de entidades bancarias, no sólo de la región, y aunque el
sistema bancario formal y establecido tiene bases financieras y legales de
mucha solidez, los rumores que circulan “sotto voce”, y que han afectado a la sucursal de un banco que en su publicidad se define
como “diferente”, han contribuido a aumentar
esa inquietud, especialmente entre su numerosa clientela.
(Foto: www.publimetro.cl)