Según el
estudio, dado a conocer ayer, el género femenino registra mayores niveles de
pobreza.
María Isabel
Carrillo es vecina de Maipú y hace un año quedó cesante luego de trabajar como
empleada en una casa particular, por lo que hoy participa activamente en el
programa jefe de hogar del municipio. Como ella, hay muchas mujeres que se las
“arreglan”, sin una pareja, para mantener a su familia.
“Muchas no
pueden trabajar porque no tienen donde cuidar a sus hijos. O van al centro o al
barrio alto a trabajar para optar a mejores sueldos. Tienen que alejarse de sus
comunas, andar en micro tres o cuatro horas al día y dejan de ver a sus
hijos.”, reflexiona Carillo.
Pese a ser
mayoría en el país, las mujeres como María Isabel siguen siendo la cara más
común de la vulnerabilidad. Así lo reafirma la última encuesta Casen, que mide
la pobreza en el país, luego que ayer se dieran a conocer los resultados
caracterizados por género (ver infografía). Esta información se usará para
adaptar las políticas sociales y mejorar su condición.
El análisis
reveló que la desigualdad en los ingresos, que llega a un 26,6% de sueldo menos
para un mismo cargo, sigue estando presente en el país pese a la ley sobre
igualdad de remuneraciones, vigente desde 2009, y que a juicio de la ministra
de Sernam, Claudia Pascual, es letra muerta. “En la práctica no se ocupa porque
no genera los castigos ni los incentivos para que los empleadores la cumplan,
por lo tanto es un ámbito de lo que nos haremos cargo para hacer modificaciones
a esta ley”, indico Pascual.