El gobernador
marítimo de Punta Arenas, capitán de navío Jorge Imhoff, confirmó a Pingüino
Radio que ayer comenzó la llamada “Fase 2” del siniestrado transbordador Amadeo
I, que a mediados de agosto encalló en el Paso Kirke, en la zona de Última
Esperanza.
La autoridad
marítima explicó que esta nueva fase implica la extracción de todo el petróleo
que permanece en los estanques de la nave. “Para esto previamente se deben
realizar trabajos de buceo, los que se van a extender hasta el día de hoy, para
hacer una evaluación submarina”.
El oficial
destacó que es la primera vez que se buceará el área con equipos de
profesionales internacionales y nacionales, para lo cual se está trabajando con
todas las medidas de seguridad.
“La Gobernación Marítima de Punta Arenas desplazó a nuestro oficial experto, un
buzo salvataje, para fiscalizar que se cumplan todas las normas de seguridad”.
El gobernador
marítimo informó que a partir del próximo martes, 14 de octubre, comenzarían
los trabajos submarinos para perforar el casco del Amadeo I, y así iniciar de
lleno la extracción del petróleo que permanece en los estanques.
“Se van a
instalar unas válvulas para extraer el hidrocarburo que será depositado en la
plataforma naval brecknock que ya llegó a la angostura Kirke para recibir todas
las mezclas oleosas que van a ser extraída de los estanques”, indicó Jorge
Imhoff.
Fase 3
Una vez extraído
todo el hidrocarburo se iniciaría la Fase 3, que sería reflotar el
transbordador Amadeo I. La empresa aseguradora inició una licitación
internacional donde las propuestas se recibirán hasta el 25 de octubre. Al
menos seis empresas internacionales estarían interesadas en participar en estas
labores.
El Amadeo I terminó
con un 50 por ciento de su casco bajo el agua y con una inclinación de
60 grados aproximadamente, luego de encallar en el canal o paso Kirke, tras
tocar fondo, accidente marítimo que provocó que se inundaran sus bodegas y su
capitán debiera tomar la decisión de varar la nave con el fin de salvar a la
tripulación y pasajeros.
La nave había zarpado el 18 de agosto, a las siete de la mañana desde el muelle
de Puerto Natales con carga, 17 pasajeros y 28 tripulantes.
Dos horas después la nave tocó fondo al chocar con unos
roqueríos, lo que provocó una fisura en el casco.