El 15 del presente mes estaría instalándose un “tren de pavimentación”, al final de la avenida Salvador Allende, dando, así, inicio a los trabajos que permitirán la ejecución de esa faena en el camino que lleva al Cerro Mirador.
Allí funcionan las instalaciones de un restaurante y oficinas, más conocido como el “Andino”, centro deportivo y turístico ampliamente conocido en la ciudad, la región y fuera de ella, porque su ubicación permite, durante la temporada invernal, que los deportistas que practican el esquí, lo hagan con vista al Estrecho de Magallanes y a parte de la ciudad de Punta Arenas.
Por ahora, personal especializado y maquinaria pesada trabaja en la construcción de los llamados “fosos revestidos”, a ambos lados de la ruta que lleva y trae al cerro “Mirador”, con una extensión de casi dos y medio kilómetros en cada costado del camino.
Estos fosos revestidos tienen la importante misión de canalizar, recoger y evacuar las aguas lluvias y los deshielos que pudieran abatirse sobre la doble calzada que se pavimentará.
Además, se trabaja en el ensanche del trazado original en aquellos sitios con mayor cantidad de curvas a fin de prevenir accidentes a futuro.
Respecto de la pavimentación misma, el hormigón cubrirá, con una capa de 20 centímetros de grosor, desde el kilómetro cero hasta el 3,020, y, desde allí y hasta el kilómetro 5,371, el grosor del concreto será de 18 centímetros.
Los trabajos están a cargo de la Constructora Salfa y su costo asciende a los 6 mil 179 millones de pesos, aportados por el Ministerio de Obras Públicas, cuya Dirección de Vialidad actúa como unidad técnica.
Las faenas se iniciaron a mediados de diciembre del año pasado y deberían estar concluidas en octubre del próximo año.
En su oportunidad, el Secretario Regional Ministerial de Obras Públicas, el periodista Ricardo Haro, destacó la importancia que tiene la pavimentación del camino al Cerro Mirador – Andino no sólo como apoyo a las actividades deportivas y turísticas, sino que, además, mejorará la calidad de vida los numerosos parceleros que se han radicado en el sector, dedicándose a tareas agrícolas, avícolas o, simplemente, han transformado sus predios en parcelas de agrado.-
La zona de faenas está debida y cuidadosamente señalizada, tanto por banderero como por barreras reflectantes y luces intermitentes, a fin de impedir eventuales accidentes entre quienes deciden ir a la reserva natural Magallanes o a las instalaciones del centro recreativo, turístico y deportivo ubicado en el Cerro Mirador.