El Parque Municipal María Behety de Punta Arenas ha empezado a mejorar su paisaje, aunque subsisten algunos de los problemas que, históricamente, por decirlo así, lo han afectado.
El área verde se aprecia, en su mayor parte, limpia y libre de basura o de bolsas plásticas.
Los numerosos árboles que han logrado crecer y perdurar se aprecian sin daños mayores, esto es, no hay ramas quebradas ni restos de troncos quemados en algún asado o parrillada.
El sector donde se instalaron las réplicas de animales prehistóricos tampoco ha sufrido nuevos daños, las figuras están intactas y son visitadas por párvulos de diversos jardines si las condiciones climáticas lo permiten.
Los senderos interiores, en su mayor parte, no presentan problemas que pudieran crear los hoyos.
El cerco metálico, derribado hace poco tiempo por un fuerte ventarrón, ha sido reparado en su totalidad y, afortunadamente, no ha sido visitado por los que, con audacia notable, cortan un par de tramos y los hacen desaparecer en el “mercado de la receptación”, obligando al municipio a gastar recursos escasos en su reparación.
El puente que cruza la laguna en su parte superior se ve pintada, pero con la amenaza de siempre: las “manifestaciones de los artistas populares”, mamarrachos que sólo entienden quienes los pintan cuando nadie o pocos los ven y guardan silencio cómplice.
Hasta allí, todo bien o casi bien, porque algunos problemas se mantienen.
El estero que proviene del sector sur oeste sigue sucio y sus aguas siguen siendo malolientes y apenas uno que otro perro sediento se atreve a beberlas.
Es más: esas aguas llegan hasta la laguna del parque y permiten, al empozarse, que ese espacio, donde se patina si se escarcha en invierno, o si hay buenas condiciones climáticas en verano se utilicen kayaks, están cubiertas de un alga invasora que, al descomponerse, genera malos olores.
Además, la vereda de calle Manuel Rodríguez a la altura de la calle Francisco Roux, límite norte del parque municipal, mantiene un peligroso socavón, porque los pastelones se han quebrado y quienes transiten a pie por ese sector enfrentan el riesgo de una eventual caída.
Finalmente, después de sortear los hoyos del acceso principal por la ruta sur, el acceso se dificulta ya que personal y medios de la empresa de la Sociedad de Tecnología e Implementación Limitada, trabajan contra el tiempo para terminar la construcción de una de las quince plazas saludables que, con fondos del gobierno regional y la supervisión técnica del municipio de Punta Arenas, deben levantarse en Porvenir.
La inversión total asciende, de acuerdo con el cartel informativo pertinente, a la no despreciable suma de 898 millones 421 mil 440 pesos.
El problema radica en que, de acuerdo a los datos que aporta al visitante ese mismo cartel, las obras iniciadas en enero de este año tenían fecha de término… En julio de este año.