Tras
la orden dada a Carabineros por el gobernador de Magallanes, Homero
Villegas, para despejar la ruta al Andino, que había sido bloqueada por
un grupo de vecinos que exigían la presencia del alcalde Claudio
Radonich y una solución a la carencia de servicios básicos en el sector,
muchos recordaron que este era el segundo trago amargo protagonizado
por la autoridad provincial.
El
primero, en junio pasado, partió como un brindis de homenaje de una
autoridad regional por el quincuagésimo noveno aniversario del Comando
Conjunto Austral y que con el correr de las horas adquirió ribetes de
exabrupto contra Argentina, país con el cual Chile tiene excelentes
relaciones y Magallanes aún más.
En
ese escenario, y mientras el gobernador Villegas se dirigía a los
presentes, lanzó una frase que fue calificada como desafortunada:
“Nosotros vivimos en un país que tiene vecinos que no nos quieren mucho.
El Gobierno está consciente de ello”, subrayó.
En
aquella oportunidad, el intendente José Fernández se enteró en Santiago
de los lamentables dichos de quien lo subrogaba en el cargo de máxima
autoridad regional, el gobernador Villegas.
El
tema se zanjó con las disculpas públicas de Villegas: “Nunca estuvo en
mi ánimo ofender en lo más mínimo a un país hermano como Argentina, dado
que existe un lazo de amistad y familiaridad entre los magallánicos y
la Patagonia chileno-argentina”, dijo. Y agregó que “no refleja en
ningún caso la opinión del Gobierno ni de la Región de Magallanes con
los países vecinos”.
Espectáculo ingrato
El
bochornoso episodio reflotó esta semana luego que el intendente le
pidiera al gobernador, a primera hora del domingo pasado, dialogar con
los vecinos del sector Andino, que protestaban con corte de camino por
la carencia de agua, luz y gas en sus viviendas y exigían la presencia
del alcalde Radonich.
Tras
la petición de la primera autoridad regional, Villegas se apersonó en
el lugar y luego de algunos minutos de conversación con los vecinos se
retiró, no sin antes ordenar a Carabineros despejar la ruta. Lo que vino
después fue la acción del carro lanza agua, bombas lacrimógenas y
detenidos.
Consultado
ayer por Diario El Pingüino, el intendente Fernández enfatizó que
“Villegas aplicó los protocolos que tiene en su gobernación y las
consecuencias de eso es otro tema”.
Aun
así, queda la sensación en la comunidad de que se pudo haber
solucionado de mejor manera el conflicto, sobre todo considerando que la
manifestación hasta ese momento era pacífica. “Creo que en todas las
cosas que uno hace en el ámbito humano, una vez realizadas, siempre se
dice que se pudo haber hecho mejor, porque después de la batalla todos
somos generales”, respondió Fernández.
Sobre
el daño que se pudo haber ocasionado a la imagen del Ejecutivo local,
confesó que “lo que sucedió ahí no fue un espectáculo grato para nadie”.
Luego de lo cual adelantó que existe la disposición “para analizar los
protocolos que están establecidos, porque en Magallanes no estamos
acostumbrados a ver este tipo de situaciones”.
Interior debe evaluar
En
tanto, la seremi de Gobierno, Alejandra Muñoz, destacó que están en
conocimiento de las demandas de los vecinos y que se ha estado
trabajando a través de Bienes Nacionales en la regularización de los
terrenos.
Respecto
de lo ocurrido el domingo, dijo que “el intendente le solicitó al
gobernador dialogar con los vecinos y darles algún tipo de solución”, la
cual llegó luego que Villegas les consiguiera una reunión con el
alcalde, quien los citó a su oficina el lunes, pues se encontraba fuera
de la ciudad el domingo.
“Lamentablemente,
los vecinos continuaron bloqueando el camino, y uno de los roles de la
Gobernación es resguardar el orden público y mantener las vías de acceso
a la ciudad despejadas. Ante la presencia de más de sesenta vehículos
impedidos de circular, se solicitó el despeje de la vía”.
Sobre
el uso de la fuerza pública, la vocera explicó que “es un protocolo
exclusivo de Carabineros y escapa a las competencias de la Gobernación” y
que “se actuó conforme a las competencias que tiene el gobernador”.
Asimismo, declinó referirse al impasse en el aniversario del Comando
Conjunto Austral y concluyó que “(Villegas) responde al Ministerio del
Interior y son ellos los que lo evalúan. No soy yo quien debe evaluar la
gestión del gobernador”.
Imagen dañada
Más
categórico en sus apreciaciones, el presidente regional de Renovación
Nacional, Gabriel Vega, en cuyas filas milita el gobernador, calificó
como “lamentable” lo ocurrido y añadió que “me imagino que como
autoridad (Villegas) maneja herramientas de negociación y mediación que
permitan que no se llegue a un episodio de ese nivel”. Además,
agregó que “lamentamos que se haya recurrido a la fuerza pública contra
vecinos que conocemos en Punta Arenas, donde había personas de todos
los sectores políticos, producto del malentendido que generó un
funcionario municipal que no gestionó algo”.
No
obstante, advirtió que “hay que estar en los zapatos del gobernador,
pero entiendo que hay muchas medidas anteriores antes de recurrir a la
fuerza pública, que es algo no visto aquí en la región. Me parece
totalmente desmedido”.
Vega
añadió que le preocupa la imagen del sector, pues “esto sin duda daña
la imagen que estamos dando como Chile Vamos a la ciudadanía, porque
queremos un gobierno dialogante, abierto, cercano a los vecinos y que
transe, no que use medidas de fuerza y llegue a poner el pie encima de
inmediato”.
También
expresó que espera que la autoridad provincial esté consciente de la
decisión que tomó, “pero no hemos conocido ninguna versión que
fundamente el actuar, no eran vecinos armados ni delincuentes. De no ser
así, esperamos que exponga su arrepentimiento y dé una señal que vuelva
a acercar la autoridad a los vecinos, porque después de esto no está en
buen pie”, concluyó.
José Benítez jbenitez@elpinguino.com