Hernán Ferreira es lo que en muchos aspectos se conoce como “una carta nueva”, en este caso, en la política de Magallanes.
Abogado titulado en la Universidad de Chile, primero, y luego de profesor en Historia y Ciencias Sociales, y licenciado en Educación.
Ariqueño de nacimiento, hizo de Punta Arenas su ciudad adoptiva.
Llegó a la capital regional con su familia el año 2010, luego de postular y ser aceptado como defensor laboral para toda la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Y con orgullo bien entendido destacó que fue “encargado de la defensa en los juicios de derechos laborales de los trabajadores”.
Conoció Punta Arenas el año 2008 y quedó, con su familia, “enamorado de la ciudad, por lo que siempre tuvimos en vista desde ese momento, venir a radicarnos a esta mágica tierra, lo que se dio el año 2010”.
Dice que su familia está compuesta por “tres hijas en común: Rafaella, Sofía y Lourdes, siendo la más pequeñita, Lourdes, magallánica de nacimiento”.
-¿Cómo evalúa la tarea cumplida por la administración municipal en ejercicio?
“En mis incontables reuniones y conversaciones con la gente, he podido apreciar que las personas ya tienen una valoración de la gestión del alcalde en estos cuatro años y, lamentablemente para la ciudad de Punta Arenas, no es positiva. Ahondar en lo sabido y en la sensación que ronda la ciudad, no es necesario. Por eso, hoy más que nunca, es indispensable un cambio en la alcaldía y en la gestión municipal. El actual modelo de administración que nos quieren seguir vendiendo como exitoso, y que ha supuesto un estancamiento de la ciudad, se acabó. No podemos darnos el lujo de elegir a un candidato de Bachelet como alcalde. Un nuevo tiempo ha llegado de la mano de Claudio Radonich.
En cuanto a los concejales, es necesario tener un concejo al servicio de las personas, no al servicio del alcalde, que es distinto. Un concejo al servicio de la eficacia y eficiencia municipal, y no al servicio de un partido, de una facción o de los amigos”.
-¿Hacia qué sectores del quehacer municipal orientaría su tarea, en caso de ser electo concejal?
“Primero, fiscalizar, fiscalizar y fiscalizar. Tarea número uno. Luego, transmitir las inquietudes de las personas, al alcalde y a los distintos departamentos municipales. Proponer, además, proyectos ciudadanos al alcalde y, en este sentido, propondré la creación de la institución de la defensoría comunal, encargada de velar desde el municipio por los derechos de los vecinos, tanto respecto de sus trámites en la municipalidad (que se cumplan los tiempos, que exista buena y oportuna atención y otros), como de la defensa en causas de conmoción comunal. Y otros dos temas: seguridad ciudadana y que se respeten los derechos laborales de todos los trabajadores (un concejal, dentro de sus competencias, al servicio de los trabajadores)”.
-¿Cómo aprecia la situación de la Corporación Municipal para la Educación, Salud y Atención al Menor (Cormupa)?
“Grave y, por lo mismo, altamente preocupante. Está sin rumbo, tratando de sobrevivir a las pésimas decisiones tomadas desde la alcaldía, que involucran gastos excesivos e innecesarios; creación de cargos sin un respaldo técnico; pérdida de cientos de millones de pesos en juicio por mala decisiones jurídicas; no pago de imposiciones; cortes de suministros básicos en algunos colegios, etcétera”.
-¿Cómo enfrentaría la situación del servicio de recolección de basura domiciliaria?
“Con criterios de transparencia, eficiencia, eficacia y pragmatismo. Investigar por qué sucedió que la última licitación de la basura fue declarada ilegal”.
-¿Qué mensaje entrega usted, como candidato a concejal por la UDI, en el pacto Chile Vamos?
“Para los jóvenes, un mensaje de esperanza en un futuro mejor, pero que se construye con todos y con un necesario sentido de comunidad. Para los adultos mayores, todos nuestros mejores esfuerzos al servicio de sus grandes problemas, de sus necesidades y de su felicidad. Para la comunidad en general, que ya viene un nuevo tiempo, pero para que el cambio necesario sea posible, se procura la participación de todas y todos y la confianza en Claudio Radonich y los concejales que le acompañan. Juntos podemos cambiar el estado actual de las cosas, teniendo siempre presente que un viaje de mil millas, comienza con el primer paso”.