Indignación en toda la comunidad causaron los desórdenes que se registraron el 21 de mayo pasado en Valparaíso tras la tradicional ceremonia de las Glorias Navales y la cuenta pública de la Presidenta Michelle Bachelet.
La atención de los espectadores no se centró sólo en el discurso presidencial, sino que podían observar, por los canales de televisión, de forma paralela, la reanimación de un guardia municipal que cuidaba dependencias de su trabajo ese día. La jornada finalizó con este trabajador muerto, dos incendios y pérdidas millonarias en el centro de la capital porteña.
Las críticas al actuar de Carabineros, principalmente en redes sociales, no se dejaron esperar. Twitter y Facebook estallaron y diversos actores sociales se tomaban las pantallas para criticar la inseguridad que se pudo observar aquella mañana.
Respecto de esta reacción, el general (R) Cristián Llévenes, ex jefe de la XII Zona de Magallanes, dijo que “todos los grandes temas desvían su atención hacia lo que hace o no hace Carabineros de Chile. (..) Siempre se trata de encontrar una explicación policial a un tema más profundo”.
El uniformado en retiro apuntó a un problema social. A pesar de desconocer las medidas que aplica el Gobierno respecto de este tipo de vandalismo, señala que “a cada Gobierno le toca vivir lo que está socialmente instalado”.
Llévenes, quien estuvo en la década de 1990 en la región y volvió a Punta Arenas el 2009, donde permaneció hasta el 2011. En este último período afrontó uno de los movimientos sociales más recordados que han nacido en la región: la crisis del gas.
Aquí la comunidad magallánica se agrupó y se manifestó de diversas maneras por algo que consideraban injusto. La tensión fue la protagonista en todos los encuentros que tenían autoridades, tanto nacionales como regionales, con una asamblea ciudadana, quienes tenían la responsabilidad de representar a toda la población en esta lucha por el alza a este servicio básico.
LLévenes recordó que en ese período, a pesar que en las manifestaciones no se registraron hechos de violencia, hubo dos muertes producto de un atropello en manos de alguien que conducía bajo los efectos del alcohol. Recuerda que “en algún momento se le trató de dar algún uso de carácter violentista al actuar de la institución con un supuesto traslado del carro lanza-agua a Natales. El tema, en ese entonces, era otro: un alza importante en el valor del gas”.
Respecto de los responsables de esta desviación de atención en la comunidad señaló que “siempre hay personas que viven de la polémica, que no tendrían quizás oportunidades laborales si no existiera la polémica. Hay mucho dirigente que vive de esto”, indicó.