El taller estuvo a cargo de la empresa ‘Motiva’, acreditados monitores de Castelles, -castillos en catalán, ciudad donde nació la actividad- quienes son expertos en la construcción de torres humanas en que los participantes se van colocando unos encima de los hombros de otros, hasta una determinada altura.
La actividad, tiene por finalidad transmitir a los participantes que no existen límites y que con esfuerzo, convicción y trabajo en equipo todo se puede lograr. Marcos Lara, monitor de Castelles, quien viajó a Vila Franca, España, para aprender esta técnica, señaló que “hacer los castillos humanos tiene una mística, cuando se ha participado en la construcción de alguno, nunca se olvida. Uno se da cuenta de que es capaz de hacer cosas que nunca imaginó”. Y agregó que al hacer Castelles las personas tienen un aprendizaje de vida. Se deja de lado la soberbia, se aprende a pedir ayuda y a valorar la importancia del otro.