El consejero regional Pablo Cifuentes denunció la situación que vive un grupo de adolescentes y menores en riesgo social, que ahora comparten un mismo espacio físico en el hogar ubicado en calle Kuzma Slavic.
Según explicó, todo surgió a raíz de un convenio firmado en septiembre del año pasado entre Sename y el Servicio de Salud Magallanes, para habilitar una residencia de vida adolescente que buscaba atender a adolescentes que requerían atención en salud mental.
Cuando desapareció el Sename, el convenio fue asumido por el Servicio Mejor Niñez. Agregó que la residencia se puso en marcha en octubre, con más de $600 millones de aporte del Gobierno Regional, pero no se habilitó el ala de salud mental, que era una parte muy importante del proyecto, tanto que finalmente el hogar se cerró, en marzo de este año.
Consecuencias
Cifuentes explicó que esta situación provocó graves consecuencias. “Los adolescentes usuarios de ese centro fueron reubicados en el Centro de Vida Familiar de Adolescencia Temprana, ubicado en calle Kuzma Slavic de Punta Arenas, donde llegan a convivir con niños de 6 a 13 años, con todos los problemas de convivencia que esto implica, al faltar personal capacitado, profesionales especialistas, problemas de infraestructura, y esto, a mi entender y el de los funcionarios que trabajan en este servicio, consiste en una vulneración de derechos evidente para los niños, niñas y adolescentes que están viviendo en circunstancias bastante precarias”.
Cifuentes pidió que el Gobierno Regional oficie al Servicio Mejor Niñez “para esclarecer las circunstancias que llevaron al cierre de esta residencia y, sobre todo, ver cuáles son las vías para poder dar una solución a este problema, porque me parece que reviste una urgencia bastante grande. Lo que se está poniendo en juego es la integridad de niños, niñas y adolescentes, y el Estado de Chile tiene un compromiso con este sector”.
Reacciones
El gobernador Flies añadió que los fondos para la habilitación del centro fueron aprobados en 2019. “Cuando una institución pide fondos, va con certificados que indican que va a resguardar la operación y, finalmente, el motivo del cierre es la falta de recursos para operación”.
El consejero Juan Vukusich explicó que el problema estuvo en echar a andar este proyecto antes de estar aprobado en todos sus componentes, ya que hay otro proyecto de salud mental complementario que está pendiente de aprobación.